El Real Madrid escribió este miércoles otra página brillante en su historia europea después de derrotar con autoridad al Chelsea, vigente campeón de la 'Champions', gracias a un 'hat-trick' histórico de Karim Benzema, que acerca a los merengues al sueño de la decimocuarta Copa de Europa tras el primer asalto de los cuartos de final.

El equipo de Carlo Ancelotti se echó el manto a la espalda que le identifica como rey absoluto en Europa. Los blancos firmaron una actuación prodigiosa en Stamford Bridge recuperando el mejor nivel de esta temporada, olvidándose del borrón del 'Clásico' y apoyándose en las manos de Thibaut Courtois y en el talento infinito de Benzema. Por ahí pasó la fórmula de un partido inolvidable para los madridistas.

Vinicius descorchó la primera botella con un zapatazo al larguero cuando tan solo habían transcurrido diez minutos. El brasileño se lo pasó pipa hincando el diente en la defensa londinense y fue letal en la asociación con Benzema, su mejor socio en los metros finales. Una combinación exquisita fue el camino del primer gol. El delantero galo culminó en la mismísima escuadra con un testarazo de maestro.

El gol dejó sin respuesta a un Chelsea que solo había reclamado su sitio con una falta al borde del área ejecutada por James. Tan solo tres minutos después llegó el 0-2 con otro cabezazo de Benzema, en esta ocasión asistido por Modric. El '9' merengue saltó a contrapié y puso el cuero en el lugar más inaccesible para Mendy, otro conejo en la chistera.

Los de Thomas Tuchel, que no viven sus mejores días, avivaron sus dudas en los minutos posteriores con la presión del Real Madrid, que fue interminable. Carvajal y Militao, que se perderá la vuelta por tarjetas, tuvieron la opción de sorprender a los 'blues' en sendas contras, oxigenados ambos por Valverde, la gran apuesta de Ancelotti y su gran acierto. El técnico italiano encontró en el uruguayo el punto de equilibrio que tanto demanda, imprescindible en defensa y más que correcto en ataque.

El Chelsea despertó con más posesión, subió el nivel de presión y se volcó en el balón parado. A cinco minutos del descanso encontró el premio con un remate de cabeza de Havertz tras un caramelo de Jorginho. Un gol que ilusionó a la afición local dando vida a la eliminatoria. Eso sí, hasta que Benzema quiso.

El ariete francés ya perdonó, de forma extraña, un mano a mano al borde del descanso y no se mojó su fusil cuando Mendy y Rudiger le hicieron un regalo nada más comenzar el segundo acto. La indecisión del portero local permitió a Benzema completar su noche perfecta, su diana número 37 en esta temporada, el tanto que lo cambiaba todo y dejaba tiritando a su rival.

Azpilicueta sacó el orgullo tras el 1-3 con un zurriagazo bestial que Courtois mandó a córner y Lukaku perdonó pasada la media hora con un cabezazo solo en el corazón del área. Al margen de estas situaciones, el Real Madrid se defendió bien, se adaptó a lo que pedía cada momento e incluso pudo haber ampliado su ventaja en algún contraataque.

James tuvo la última para el Chelsea con un disparo seco -que también paró Courtois-, pero no hubo mucho más de los ingleses, que murieron de forma clara ante el hambre y la ambición de una plantilla que no se cansa de agrandar su leyenda en Europa y de seguir alimentando la bestia. El Real Madrid quiere otra más. La decimocuarta.

El Villarreal crece en Champions a costa del Bayern

En el otro partido de la jornada, el Villarreal superó (1-0) al Bayern de Múnich este miércoles en la ida de cuartos de final de la Liga de Campeones, una fiesta en el Estadio de La Cerámica que pudo ser mayor con algo más de acierto pero una actuación impecable ante el gigante alemán, minimizado aunque aún vivo con solo el gol de Danjuma a los ocho minutos.

El equipo de Unai Emery lo bordó, alguna tuvo el cuadro bávaro como no podía ser de otra manera, y endosó al Bayern su primera derrota fuera de casa en Champions desde 2017. Además del gol, el campeón de la Liga Europa tuvo un tanto anulado a Coquelin, un palo de Gerard Moreno y las mejores ocasiones para haber logrado mejor botín para la vuelta en Múnich la próxima semana.

El 'Submarino' saltó con todo en su tercera presencia en esta ronda de la máxima competición continental y el viento le fue favorable desde el 1-0 a los ocho minutos. El inicio podía parecer peligroso para los de Emery, un ida y vuelta con mucho ritmo, pero el Villarreal enseñó pegada y calidad en un jugadón.

El seis veces campeón de Europa no supo por dónde le venía el peligro cuando Moreno metió el balón a Lo Celso, el argentino lo dio atrás a Parejo y el madrileño hizo un disparo con intención al que se cruzó Danjuma para mandarlo a la red. El subidón le duró todo el partido al Villarreal, que mandó y apenas sufrió atrás.

El equipo de Emery echó a las bandas el juego alemán, con centros sin remate, y se preocupó de no recular en exceso. Con la presión arriba inquietó y mucho y al borde del descanso, en una jugada pausada, Coquelin llegó a hacer el 2-0. El francés sacó un centro con la zurda desde la banda que se fue envenenando hasta ver puerta, pero el VAR lo anuló por un hombro en fuera de juego.

Sin noticias de Coman, Müller ni Lewandowski, con alguna carrera de un Musiala que no estuvo cómodo demasiado replegado para sus virtudes, el Bayern se fue a vestuarios dando gracias por el 1-0. Los de Emery, con Moreno abierto arriba y ofreciendo continuidad a las jugadas, Lo Celso inspirado y un bloque junto sin conceder llegaron al segundo tiempo sabiendo que el Bayern iba a despertar.

El equipo de Julian Nagelsmann tardó pocos minutos en lograr su primera ocasión, mordiendo más arriba, con un zurdazo de Gnabry que no cazó como tantas otras Müller en área pequeña. El partido volvió con ese ida y vuelta, esta vez sin acierto, pero con claras opciones para ambos. El Villarreal perdonó más incluso, con un balón al palo de Moreno y otra buenísima que le sacó Alphonso Davies.

En un regalo de Neuer muy lejos de su arco, Gerard Moreno probó desde casi el centro del campo sin portero pero se le marchó por poco. El partido se volvió loco y el Bayern pudo castigar también por medio de Davis, Coman y Goretzka, sin la pegada que suele tener la máquina alemana. El 'Submarino' vio la apuesta y la subió, pero Danjuma tampoco aprovechó la suya llegando ya al tramo final.

El partido se calmó, para bien de la salud de Emery, y la última fue para Pedraza. El Villarreal se quedó con el sabor agridulce de un triunfo para el recuerdo, pero que pudo ser mayor, y el Bayern se vuelve sabiendo que en Vila-real se juega y bastante al fútbol. Con Goretzka sangrando en el área por un codazo de Pau Torres terminó un partido que hace otro poco más grande al equipo amarillo.