• El expresidente hondureño está a la espera de saber si será extraditado a Estados Unidos, donde se lo acusa de delitos vinculados al narcotráfico y al porte de armas de fuego.

Juan Orlando Hernández, quien fue presidente de Honduras desde 2014 hasta enero de 2022, está en medio de un conflicto judicial luego de que Estados Unidos reclamara su extradición y por ello fue detenido el pasado martes.

Tras comparecer ante un juez de la Corte Suprema de Justicia de Honduras (CSJ), se dictaminó la prisión preventiva para el exmandatario, que fue apelada por sus abogados ya que entienden que Hernández estará más seguro en su domicilio.

Ahora, un juez de Extradición de Primera Instancia admitió la apelación, por lo que Hernández podría pasar a arresto domiciliario hasta el 16 de marzo, cuando está fijada la segunda audiciencia.

Sin embargo, el Poder Judicial explicó en su cuenta de Twitter que esta decisión dependerá de la CSJ, así que el exmandatario permanece en prisión.

La esposa de Hernández, Ana García,  anunció este lunes en rueda de prensa que presentó una denuncia ante la Comisión de Derechos Humanos por las violaciones que, según entiende, ha sufrido Hernández durante su detención.

"He presentado una denuncia por la forma en la que mi esposo ha sido tratado, coimo fue detenido, la violación a sus derechos, la forma humillante y denigrante contraria a todos los tratados suscritos en materia de ddhh por nuestro país", apuntó.

Para García, estas denuncias que recaen sobre su esposo se tratan de una venganza de los narcotraficantes extraditados que, desde Estados Unidos, "se han puesto de acuerdo para levantar mentiras y falsos testimonios".

"Después de ver todas las imágenes, de la forma humillante  y denigrante en que fue tratado mi esposo, en presencia de autoridades de mi país, que permitieron el uso de grilletes y cadenas, que luego lo exhibieron públicamente como un trofeo", reclamó.

La exprimera dama confía en que "la verdad va a salir a la luz" y que en la detención de Hernández se actuó "de manera arbitraria e ilegal".

El proceso contra Hernández

En 2021, un fiscal de Nueva York acusó al expresidente hondureño de colaborar con el tráfico de cocaína a Estados Unidos, por un caso vinculado con su hermano, Juan Antonio Tony Hernández, declarado culpable de narcotráfico en 2019.

El 7 de febrero de este año, el gobierno de Estados Unidos, a través del secretario de Estado Antony Blinken, suspendió la visa del expresidente por sus presuntos vínculos con actos de corrupción. El exmandatario, que dejó su cargo el 27 de enero, publicó unas horas después del anuncio una “carta pública” para responder a la decisión estadounidense.