Diquís, que se planeaba construir en Térraba de Puntarenas (Zona Sur), iba a tener una capacidad instalada de 650 Megavatios (MW), superando los de 305,5 MW del Proyecto Hidroeléctrico Reventazón, en la actualidad el más grande de Centroamérica.

El megaproyecto tenía una década paralizado entre estudios de impacto ambiental, consulta a los pueblos indígenas y revisiones en el Tribunal Constitucional, por lo que considerando su alto costo y complejidad, además del hecho de que el consumo eléctrico en Costa Rica ha disminuido en los últimos años, se tomó la decisión de parar la obra.

El PH Diquís habría costado 3694 millones de dólares, según el último cálculo de la empresa estatal. Su plazo de construcción rondaba los siete años.