El Banco Mundial ha anunciado una aportación de ocho millones de dólares al reino de Tonga, unos siete millones de euros, para paliar los efectos de la gigantesca erupción el pasado fin de semana del volcán Hunga-Tonga-Hunga-Ha'apai.

El volcán, ubicado aproximadamente a 65 kilómetros al norte de la isla principal de Tonga, Tongatapu, entró en erupción el 15 de enero y expulsó una columna de ceniza de al menos 30 kilómetros de alto y 260 kilómetros de ancho.

Hasta el momento se han confirmado al menos tres muertes en Tonga, cuyas autoridades todavía intentan valorar los daños.

La institución internacional ha indicado que los fondos tienen la intención de apuntalar el programa de ayuda del Gobierno y que ha actuado a petición de las autoridades del archipiélago.

"Si bien una imagen completa del daño de este gran desastre requerirá una evaluación adicional", ha declarado el director del Banco Mundial para Papúa Nueva Guinea y las islas del Pacífico, Stephen Ndegwa, "sabemos que los daños son significativos y estamos hombro con hombro con los tonganos en este momento difícil".

El Banco Mundial también se declara listo para respaldar las evaluaciones de daños y ayudar al Gobierno a la hora de valorar la naturaleza y la escala de los daños y las necesidades de reconstrucción y recuperación.