Se ha caracterizado por tener posiciones progresistas en casos analizados por la Sala Constitucional en temas de derechos humanos como el matrimonio igualitario, paridad horizontal a favor de los derechos políticos de la mujer, contra la tortura y el abuso policial de personas detenidas; combate a la discriminación, libertad de expresión, derechos de los pueblos indígenas, acceso a la salud, entre otros.

Hernández inició su trabajo en la Sala Constitucional en 1992 como letrada del expresidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Rodolfo Piza Escalante (q.d.e.p.), y luego con el magistrado y presidente de la Corte, Luis Paulino Mora Mora (q.d.e.p.) en 1999.

Ha presidido la Comisión de Transparencia y Anticorrupción del Poder Judicial por más de cuatro años y en diciembre de 2013 fue electa magistrada propietaria de la Sala Constitucional por un periodo de ocho años. Actualmente se encuentra en un proceso para ser reelecta en el Alto Tribunal por ocho años, sin embargo, le anunció a los diputados de la Comisión de Nombramientos de que si era electa jueza de la Corte IDH, dejaría su cargo en el tribunal costarricense.