Por Jorge Andrés Víquez Umaña - Estudiante de la carrera de Psicología

El totalitarismo se ha manifestado de diversas formas, de hecho, se ha impregnado en aquellos movimientos sociales donde los colectivos dejaron de buscar la esencia de sus objetivos por medio de fundamentos válidos y concretos, para interponer a la fuerza sus ideales. En otras palabras, se ha perdido en la actualidad aquella frase de Voltaire, que buscaba la libertad de los individuos en poder expresarse libremente —donde entran los debates enriquecedores— y no el totalitarismo lleno de falacias ad populum. Claro, totalitarismo con apoyo mediático.

Por esto, debemos volver la vista a los años 20, donde se creó el movimiento sociopolítico fascista, aquella ideología arraigada a la discriminación, nacionalismo, antidemocracia y sumamente totalitaria. Una época donde se manchó la libertad de los colectivos y se desató una gran crisis social que terminó incluso en conflictos armados, dejando así muchas muertes y un gran vacío social, o bien, las consecuencias que explotarían progresivamente en eventuales conflictos sociales. Pero no solo impactó temas sociopolíticos, sino que también se reflejó en los individuos un lado violento para interponer sus opiniones e ideológicas sobre las demás personas. Es por esta razón que estamos observando en algunos movimientos ‘’minoritarios’’, esa esencia fascista (García Albarrán, 2019), pero en esta ocasión debidamente camuflados para no ser cuestionados.

Actualmente, existe una carencia de luchas en común, lamentablemente se están enfocando en obtener privilegios sociales, incluso hasta con temas personales afines a la biología. Un ejemplo de lo anterior se refleja en el feminismo radical, quienes en resumen ‘’buscan que se le adquieran derechos’’ mientras transgreden el derecho de otros en nuestra sociedad (Márquez y Laje, 2017). Por ejemplo, el delinquir en la propiedad privada e irrespetar nuestro ordenamiento jurídico no es más que exigir totalitariamente que se les otorgue lo que su único criterio solicita; sin más ni menos. De hecho, se puede interpretar como una analogía de nacionalista, pero bajo su radical movimiento. Movimiento del cual, si no estás de acuerdo, no sos más que un machista opresor del sistema patriarcal. Voltaire, con su histórica frase, estaría hoy siendo juzgado socialmente bajo la esencia de su libertad para expresar ideas. No es más que la recreación pura de conflictos sociales clásicos, pero con el consentimiento social lleno de falacias.

Salomón Asch demostró bajo experimentos sociales (Kindersley, 2019), que las personas pueden ser influenciadas en un grupo, a tal punto, que pueden llegar al conformismo de un criterio sin sentido alguno, incluso para buscar la aprobación. Por esta razón, estos movimientos fascistas, que buscan un totalitarismo en sus objetivos, son una forma perfectamente camuflada para llegar a obtener los anhelos ideológicos; eso sí, bajo la fuerza, pero también con el complemento del papel psicológico de una sociedad manipulada. Y si las personas no están de acuerdo con sus ideales, vienen graves consecuencias, las cuales este mismo grupo feminista radical ha logrado interponer socialmente, en donde a los que no opinamos igual se les acusa de ir en contra de los derechos humanos, o bien de ser parte de alguna fobia derivada del ‘’patriarcado’’.

La finalidad que debemos tener como individuos de una comunidad es luchar por la igualdad de todos por igual, sin meternos en una dictadura proveniente de un colectivo determinado. Todos somos parte de un entorno social, en el cual permitir este tipo de situaciones viene a confundir el pensamiento y convivio social, creando personas más violentas, apáticas, individualistas y hasta discriminatorias. Hoy, las personas les da miedo expresar sus criterios, para no ser etiquetadas negativamente por estos colectivos radicales. La libertad se nos escapa y la sociedad no se da cuenta. La democracia y la libertad deben luchar más que nunca, como lo hicieron Marie Curie, Margaret Thatcher o Irena Sendler en sus respectivas áreas.

‘’Las mujeres que han cambiado el mundo no han necesitado mostrar otra cosa que su inteligencia’’ —Rita Levi.

 

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

Referencias bibliográficas:
  • García Albarrán, J. (2019, 12 de marzo). Feminismo totalitario o fascismo feminista. Diario Murciaplaza. https://murciaplaza.com/noticia9537
  • Kindersley LTD. (2019). Cómo funciona la Psicología. Londres.
  • Márquez, N. y Laje, A. (2017). El libro negro de la nueva izquierda. http://desarrolloci.ucr.ac.cr/labosa/sites/default/files/2017-11/
  • Marquez%20Nicolas%20Y%20Laje%20Agustin%20- %20El%20Libro%20Negro%20De%20La%20Nueva%20Izquierda.pdf - Villanueva, S. (2020). ¿Cómo evitar que el Fascismo impregne el Feminismo?. Información recuperada del sitio: https://www.eldesconcierto.cl/opinion/2020/03/06/como-evitar-que-el-fascismo-impregne-elfeminismo.htm