Por Celeste Meléndez Salazar - Estudiante de Bachillerato en Ingeniería Informática

El COVID-19 hizo que muchas de las actividades que se acostumbraban a realizar con cotidianeidad dejaran de hacerse. Una de ellas fueron las clases presenciales que desde marzo del 2020 fueron suspendidas. Ya han pasado 7 meses desde que los estudiantes no pueden visitar sus áreas de estudio, y han tenido que aprender a estudiar desde sus casas. Sin embargo, lamentablemente, no todos esos niños que matricularon el curso lectivo a inicios de año van a finalizarlo en diciembre.

Este no es un tema que solo este año se dio, gracias a la pandemia; en el año 2019 el porcentaje de deserción estudiantil fue del 7 %, según el MEP, y se espera que, para el 2020, sea del 9 % (Staff, 2020). Pero ha sido un tema de siempre. La mayoría de los motivos de deserción son económicos, familiares, personales, sociales y pedagógicos; en el contexto actual, debe sumarse además el poco tiempo que tienen los padres para explicarles, el poco o nulo conocimiento del internet y uso de herramientas tecnológicas, todo ello va a hacer que ese porcentaje del 2019 se vea superado.

A pesar de que la Educación General Básica, que llega hasta noveno año de colegio, es obligatoria y gratuita, aún vemos esos porcentajes que impactan de gran manera a Costa Rica, pero ¿quiénes han aportado al país para que esta tasa baje o sea nula? Hasta el momento ninguna empresa se ha dado a conocer por ayudar a reducir este porcentaje. El Estado y los niños de este país solo reciben ayuda del mismo Estado y de sus estudiantes, con gran ingenio y creatividad.

El MEP creó la Unidad para la Permanencia, Reincorporación y Éxito Educativo (UPRE) para atender la problemática de la exclusión educativa. Según el MEP (s.f.), en su página web, la UPRE trabaja para maximizar los recursos y se sostiene con las capacidades propias de las instituciones, en sinergia con los múltiples sectores y actores claves de las comunidades educativas. Por otro lado, cinco estudiantes de secundaria preocupados por este problema crearon una aplicación que se propone disminuir los índices de deserción utilizando actividades interactivas digitales. Esta aplicación se llama Quimera y, según CRHOY (2019) su objetivo es conectar las materias académicas y a los colegios por este medio, lo que permitirá obtener un mayor conocimiento de sus estudios, y da acceso a todos los maestros, que pueden ver el avance de sus estudiantes.

En la investigación que se realizó para crear este documento, se puede ver que el aporte lo ha creado el mismo ministerio y sus jóvenes, pero no ha sido suficiente y Costa Rica necesita del aporte de todos sus habitantes para hacer de ella un mejor país con mayor educación y crecimiento.

 

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

Referencias bibliográficas;