El caso tiene que ver con la influencia que realizó el Alcalde a policías municipales de Heredia para dejar en libertad al hermano de la abogada, tras una llamada que ella misma le realizó a Ulate. Según la acusación, tras esa llamada el Alcalde dio la orden a los policías de que lo dejaran en libertad y que cancelaran el procedimiento que estaban llevando a cabo.

"Los hechos que se querellan constituyen en grado de probabilidad, y en criterio de la Procuraduría de la Ética Pública, para ambos querellados y demandados constituyen un delito de tráfico de influencias agravado, previsto y sancionado en el artículo 52 de la Ley Contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito en la Función Pública; se atribuyen como consumados y en calidad de autores", detalló la PEP.

Además del proceso penal, la Abogacía del Estado reclama 5 millones de colones contra ambos imputados por el daño social derivado del hecho delictivo.