Odio Benito es licenciada en Derecho y notaria pública por la Universidad de Costa Rica; tiene una trayectoria de más de 50 años en la defensa de los derechos humanos y el trabajo por la justicia a nivel internacional; fue jueza de la Corte Penal Internacional (2003-2012) y del Tribunal Penal Internacional ad hoc para la antigua Yugoslavia (1993-1998).

En Costa Rica fungió como vicepresidenta de la República con el presidente Miguel Ángel Rodríguez Echeverría; ministra de Justicia, Procuradora General, Ministra de Medio Ambiente y Energía; Embajadora Representante Permanente ante Naciones Unidas y Embajadora Jefe de Delegación ante la Conferencia Mundial de Derechos Humanos de Naciones Unidas, con sede en Viena; entre otros cargos a nivel nacional e internacional.

La jueza costarricense se convirtió en la segunda mujer en ocupar el más alto cargo del Tribunal internacional, en sustitución del juez Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot.

Para llenar la vacante que dejará la jueza, el Gobierno de Costa Rica impulsará la candidatura de la actual magistrada de la Sala Constitucional, Nancy Hernández López. La Asamblea de la OEA escogerá a cuatro de los siete integrantes del Tribunal para los próximos seis años.

Hernández es una jurista con más de 30 años de experiencia judicial, profesora universitaria, especialista en derecho constitucional, derechos humanos y derecho público. Ha participado en la elaboración de proyectos de ley en materia de derechos humanos como la primera Ley sobre SIDA en Costa Rica, el Código de la Niñez y la Adolescencia, protección de víctimas y testigos, control de armas y violencia de género.

Se ha caracterizado por tener posiciones progresistas en casos analizados por la Sala Constitucional en temas de derechos humanos como el matrimonio igualitario, paridad horizontal a favor de los derechos políticos de la mujer, contra la tortura y el abuso policial de personas detenidas; combate a la discriminación, libertad de expresión, derechos de los pueblos indígenas, acceso a la salud, entre otros.

Hernández inició su trabajo en la Sala Constitucional en 1992 como letrada del expresidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Rodolfo Piza Escalante (q.d.e.p.), y luego con el magistrado y presidente de la Corte, Luis Paulino Mora Mora (q.d.e.p.) en 1999.

Ha presidido la Comisión de Transparencia y Anticorrupción del Poder Judicial por más de cuatro años y en diciembre de 2013 fue electa magistrada propietaria de la Sala Constitucional por un periodo de ocho años.