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“Cuanto más rápido sea el crecimiento de la fuerza laboral no tradicional, muchos esquemas migratorios se volverán obsoletos si permanecen basados en un modelo de relaciones empleador-empleado o de contratos locales con compañía en el territorio del país anfitrión.”

Costa Rica es un país maravilloso que ofrece a sus visitantes la posibilidad de disfrutar de naturaleza exuberante en un ambiente de paz y cultura democrática. Como parte del plan de reactivación económica luego de la crisis por COVID-19, hoy más que nunca debemos crear mejores condiciones para atraer a más personas que nos visiten o decidan establecer su residencia en nuestro país.

En el país existen sectores como la Cámara Nacional de Turismo (Canatur) y la Cámara Costarricense de Hoteles (CCH) quienes consideran que es posible realizar teletrabajo en el país con el estatus migratorio de turista.  Sin embargo, eso es legalmente cuestionable ya que la Directriz de Visas DG-12-05-2019 de la Dirección General de Migración y Extranjería establece que el ingreso y permanencia como no residente permite realizar actividades de negocios o profesionales siempre y cuando no sean actividades que impliquen remuneración o lucro dentro del territorio nacional. El teletrabajo sí es una actividad remunerada independientemente de si el patrono se encuentra o no en Costa Rica.

La idea e intención de Canatur y la CCH de atraer extranjeros que vengan a Costa Rica a realizar teletrabajo me parece excelente, y es algo que no se nos ha ocurrido únicamente a nosotros, sino que ya es una tendencia en otros países. Sin embargo, es importante estar en cumplimiento de la legislación. Cualquier compañía multinacional cuyos colaboradores trabajen en Costa Rica o en otra parte del mundo, se va a asegurar de estar en total cumplimiento de la legislación local y así evitar contingencias laborales, fiscales, en materia de seguros, entre otros. Por lo tanto, como parte del plan de atracción de personas extranjeras que realicen teletrabajo desde Costa Rica, sería muy interesante y apropiado crear una nueva subcategoría migratoria.

La visa o permiso de estancia (Categoría de No Residente bajo la subcategoría de estancia) que existe actualmente en nuestro país podría considerarse apropiada para el teletrabajo debido a que no es necesario el establecimiento de una relación laboral ni percibir salario en Costa Rica. Sin embargo, esta visa requiere de un garante o patrocinador local. Por otra parte, no aplicaría para los trabajadores independientes o “freelancers” pues no pueden demostrar que representan a una empresa o institución extranjera. Adicionalmente, está concebida para estadías de 90 días o hasta un año, renovable una única vez.

Debido a que la visa de estancia no fue concebida para este propósito (teletrabajo), si verdaderamente queremos atraer a este tipo de ejecutivos o empresarios de nivel medio alto, alto o muy alto, así como viajeros ejecutivos de larga estancia, debemos establecer un programa específico para este fin, que podría conllevar incluso beneficios fiscales para el titular de la visa, rápido procesamiento, entre otros.

Un ejemplo interesante de regulación de visas para teletrabajo lo podemos encontrar en la reciente “Visa Nómada Digital” que comenzóa regir a partir del primero de julio de 2020 en Estonia. La tan esperada y primera visa nómada digital permitirá a los extranjeros vivir en Estonia mientras trabajan en línea para un empleador extranjero o como un profesional independiente (freelancer), quienes a su vez viajan frecuentemente. Al introducir esta visa, el gobierno de Estonia busca promover su reputación como un Estado con visión de futuro y amigable con la tecnología para atraer ciudadanos extranjeros calificados.

Como requisito de elegibilidad, los solicitantes de la Visa Nómada Digital deben estar bajo un contrato de trabajo en el país de origen, tener acciones o prestar servicios principalmente a compañías extranjeras o tener acciones en una compañía registrada en Estonia. Los profesionales o empresarios independientes deben tener mayoritariamente clientes extranjeros para calificar para esta visa.

Otro aspecto interesante que podemos rescatar de esta iniciativa del gobierno de Estonia es la simplificación del proceso migratorio a través de soluciones tecnológicas. Específicamente, el gobierno está desarrollando un entorno de autoservicio que permita a los extranjeros solicitar visas y residencia en forma electrónica; y permitiría que tanto los ciudadanos extranjeros como las empresas se conecten con las autoridades de migración y las autoridades fiscales a través de una única plataforma digital.

Además de Estonia, existen otros países que ofrecen visas que puedan ser utilizadas por quienes realizan teletrabajo fuera de su país de empleo. Alemania, Australia, España, Portugal y Taiwán ofrecen algunos tipos de visas que se pueden ajustar al trabajo independiente, emprendimiento, autoempleo o vacaciones de trabajo. Asimismo, el primer ministro de Barbados recientemente anunció que el gobierno pronto podría introducir un sello de bienvenida de 12 meses para permitir a los visitantes la opción de trabajar de forma remota desde Barbados durante un año a la vez. Sin embargo, algunos de estos programas establecen una estricta duración de la visa y otros factores que pueden limitar su utilidad para ciertos tipos de modelos de trabajo flexibles.

A pesar de su creciente importancia debido a la pandemia, en lo que respecta al tema migratorio el teletrabajo se encuentra en un área legal gris que aún se está desarrollando en todo el mundo. Sin embargo, incluso después de esta crisis, el teletrabajo será la forma de trabajar más conveniente y atractiva para un amplio sector de la población económicamente activa.

Luego de la traumática experiencia que la humanidad está viviendo con esta crisis del COVID-19, y con la creciente amenaza del cambio climático, muchas personas que viven en grandes ciudades posiblemente se mudarán a lugares con menos hacinamiento y contaminación, donde puedan tener una mejor calidad de vida y estar más tiempo cerca de la naturaleza. Costa Rica tiene todo el potencial de ser uno de esos destinos favoritos para cualquier persona que decide dar ese paso, pero claramente tenemos mucha competencia.

Cuanto más rápido sea el crecimiento de la fuerza laboral no tradicional, muchos esquemas migratorios se volverán obsoletos si permanecen basados en un modelo de relaciones empleador-empleado o de contratos locales con empresas en el territorio del país anfitrión. Por eso necesitamos pensar de manera diferente, ejecutar soluciones creativas y novedosas, e invertir en la tecnología apropiada que nos permita destacarnos y mostrar al mundo porqué vale la pena vivir en nuestro hermoso país.