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Nadie que viva de la popularidad escribiría un artículo con este título. Las verdades históricas cortan las cabezas cerradas de la xenofobia y el fundamentalismo. Las matemáticas aplicadas, las tecnologías enfocadas a la metalurgia, la relojería, la náutica, la guerra, la brújula, la pólvora, el papel, las ruedas de carros autómatas, la imprenta, la seda, la porcelana, el cañón, la acupuntura, las llaves, el papel moneda, entre muchos otros inventos, provienen de la ancestral cultura china. Sin contar el ábaco, probablemente una de las máquinas de calcular más antiguas de la humanidad.

Del año 600 al 300 antes de Cristo, en Grecia se desarrollaron los principios formales de las matemáticas en occidente. A este periodo se le conoce como clásico, sus principales representantes son Platón, Aristóteles y Euclides. Platón introdujo sus ideas o abstracciones; Aristóteles presentó el razonamiento deductivo y sistematizado y Euclides es el personaje que mayor influencia tuvo en las matemáticas, estableció el método axiomático. Los tratados de lógica de Aristóteles (384-332 a.C.), conocidos como Organón, contienen el primer tratamiento sistemático de las leyes del pensamiento en relación con la adquisición del conocimiento. Estos representan el primer intento de establecer a la lógica como ciencia. Aristóteles brinda una clasificación de todos los conceptos o nociones (sustancias, cantidad, relación, acción, pasión, diferencia, propiedad y accidente) y establece las reglas del razonamiento silogístico. El silogismo fue adoptado por los escolásticos (representantes del sistema teológico-filosófico, característico de la Edad Media) quienes la enriquecieron con numerosos y detallados estudios y se esforzaron en formalizarlo. La escolástica, sin embargo, acabó por sobrecargar la teoría del silogismo, lo que acarreó su descrédito a partir del Renacimiento.

El Filósofo y matemático alemán Gottfried W. Leibniz (1646-1716), fundó la Academia de Ciencias de Berlín (1700). En su obra el ''Discurso sobre el arte combinatorio'' enuncia la necesidad de un lenguaje riguroso, exacto y universal (un lenguaje puramente formal). Como matemático, su principal trabajo (publicado en 1684) es la memoria intitulada ''Nuevo método para la determinación de los máximos y los mínimos'', en el que expone las ideas fundamentales del cálculo infinitesimal, anticipándose unos años a Newton. Es uno de los dos padres del Cálculo como lo conocemos, el otro es el virginal Isaac Newton. Si usted sigue despierto, saltamos al primer padre de la informática como la conocemos hoy, el autodidacta, marginado por ser pobre, inglés, lógico y matemático George Boole (1815-1864), que logró una plaza en la Universidad de Cork en Irlanda por genio, no por influencias, y aplicó el cálculo matemático a la lógica, fundando el álgebra de la lógica, que en cierto modo realiza el sueño de Leibniz de una ''characteristica universalis'' o cálculo del raciocinio. El empleo de símbolos y reglas operatorias adecuados permite representar conceptos, ideas y razonamientos mediante variables y relaciones (ecuaciones) entre ellas. Boole dio un método general para formalizar la inferencia deductiva, representando complicados raciocinios mediante sencillos sistemas de ecuaciones. Sin Boole, el mundo de hoy, simplemente no existiría. Murió sin que sus ideas fuesen reconocidas, era un extraño profesor que tuvo cinco hijas y pescó una neumonía por llegar a clases a tiempo sin paraguas. Un excéntrico que no era bombeta, un forajido del conocimiento. Setenta años después de su muerte, en 1938, el ingeniero electrónico y matemático estadounidense Claude E. Shannon (1916- 2001) encontró en el trabajo de Boole una base para los mecanismos y procesos en el mundo real, utilizados por aquel entonces en conmutadores de enrutamiento de teléfono. Creando el primer prototipo de un chip de computadora, ya no habría más telefonistas humanas, el álgebra booleana permitió el paso al mundo binario.

Otro marginado, el genio Alan Turing, inventó la máquina que lleva su nombre (Máquina de Turing) en un intento por determinar si toda la matemática podía ser reducida a algún tipo simple de computación. Su objetivo fue desarrollar la máquina más simple posible capaz de realizar cualquier operación matemática. Acortó la Segunda Guerra Mundial en dos años, salvó millones de vidas, pero fue obligado a someterse a un tratamiento hormonal por ser homosexual, lo que lo orilló al suicidio con una manzana envenenada con cianuro. Ni Boole, ni Turing son aún tratados con el respeto intelectual que merecen, porque gracias a ellos, usted tiene un teléfono inteligente en sus manos.

Los pioneros del Valle de Silicón empezaron movidos por el deseo de éxito y ganancias materiales (Jobs, Wozniak, Gates, Allen, entre muchos), ahora, los que quedan vivos se enfocan hacia la filantropía. La computación cuántica lo va a cambiar todo… otra vez, los tecnófilos somos optimistas por convicción, y pensar, que todo empezó con el pensamiento, piense, imagine, y vuelva a pensar.