Este artículo representa el criterio de quien lo firma. Los artículos de opinión publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de este medio. Delfino.CR es un medio independiente, abierto a la opinión de sus lectores. Si desea publicar en Teclado Abierto, consulte nuestra guía para averiguar cómo hacerlo.

Atravesamos momentos muy difíciles. La pandemia por COVID-19 nos ha obligado a vivir en nuestros hogares a los que tenemos la dicha de trabajar de forma remota; otros están arriesgándose al contagio al no quedarles otra opción más que salir de sus casas, pero en definitiva todos estamos buscando alternativas para seguir adelante, para surgir y encontrar el modo idóneo de prosperar a la hora de volver a la nueva normalidad de vida.

Entre tantos capítulos que debemos mantener abiertos y en constante revisión, para poder avanzar, hay uno particular que requiere de una participación activa, uno de los procesos que no debe detenerse y que nos acompaña constantemente ante la búsqueda de oportunidades de crecimiento. Este capítulo se llama “educación”.

El actualizarse, tener mejores herramientas para llevar a cabo alternativas de superación, conocimientos nuevos y/o perspectivas distintas de cómo lograr proyectos, llevan al éxito gestiones que se anteceden por su impacto y que se convierte en necesidad a fin de procurar seguir adelante y con ello superar adversidades.

La nueva vida a la que esta pandemia nos ha enfrentado, requiere de personas que se rediseñen, que busquen soluciones y no se estanquen, que emprendan nuevos retos, que consigan aprovechar las opciones y se permitan reconfigurar sus formas de crecer, de surgir, establecerse y participar de un abanico mucho más grande de oportunidades, que muy probablemente desde hacía años no habían ni siquiera contemplado por su mente, creyendo que ya la situación académica, profesional o personal la tenían resuelta, defendiendo que ya todo lo tenían controlado, y no es así, pues de lo que estamos enfrentando, deja de manifiesto el que más bien nos están dando una nueva razón para encontrar soluciones distintas, nos han movido el piso precisamente para analizar desde nuestra fallida comodidad, si efectivamente era el último paso en nuestro crecimiento.

Ahora nos corresponde enfrentar más obstáculos, participar activamente desde nuestras propias discusiones internas, y fortalecer las ganas de avanzar, pero hacerlo con criterios renovados, con la búsqueda de aprendizaje que nos lleve por otros rumbos, los cuales nos demandarán un esfuerzo distinto, un camino diferente, una senda nunca antes contemplada, que se llama oportunidad.

Planificar, reconsiderar, replantear y resurgir, cada una de estas consideraciones son las que, en este momento, se encuentran en la palestra, y nos requieren una decisión pronta y bien concebida, con pensamiento crítico, pero con una clara apertura de carácter, llevándonos a generar alternativas que nos permitan llegar más alto, siendo ello que nos lancemos a la aventura de aprender, de capacitarse, de producir conocimiento, así darnos cuenta que podemos ser más de lo que ya hemos alcanzado.

Para posicionarse hay que potenciar atributos, y los conocimientos en nuevas áreas nos ayuda a llegar. Si se analiza lo que pasa en el mundo, todas las plataformas del conocimiento son las que se han abierto para que más personas sean partícipes del aprendizaje, es toda una revolución académica la que estamos viviendo, y en verdad está permitiendo a la sociedad el prepararse para lo que venga, ya sea un reacomodo de sus procesos de vida, o bien un rediseño completo de su modo de concebirla, aprovechando así todos los insumos académicos que se están obteniendo en este distanciamiento personal, pero para nada desconexión por modo virtual.

Que la educación continúe, prospere y se aferre. En tanto se tenga acceso a la información privilegiada del aprendizaje, se pueda sacar provecho de ella. Es muy cierta la frase de que “quien tiene el conocimiento, tiene el poder”, y hoy más que nunca se vuelve punta de lanza, que se convierta en la herramienta eficaz para conseguir el triunfo, de manera tal que ante esta pandemia o cualquier obstáculo en el frente, la educación siempre nos hará prosperar.