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No cabe duda de que nuestro país ha sido visionario y ejemplo mundial en temas de conservación, creación de áreas protegidas y turismo ligado a la naturaleza, y ahora más que nunca el reto “post-COVID” nos brinda un abanico de oportunidades que van más allá de la mera dinamización de la economía y que nos podría catapultar incluso a nuevos niveles de turismo sostenible para visitantes locales e internacionales.

Turismo global antes de la actual pandemia.

El turismo había experimentado un continuo crecimiento y una profunda diversificación, hasta convertirse en uno de los sectores económicos que crecían con mayor rapidez en el mundo. Adicionalmente, el turismo mundial guarda una estrecha relación con el desarrollo, dado que se inscribían en él un número creciente de nuevos destinos, esta dinámica había convertido al turismo en un motor clave del progreso socioeconómico, a tal punto que el volumen de negocios del turismo igualaba o incluso superaba al de las exportaciones de petróleo, productos alimentarios o automóviles. Hasta entonces, el turismo se había convertido en uno de los principales actores de comercio internacional y representaba al mismo tiempo una de las principales fuentes de ingresos de numerosos países en desarrollo[1], otro gran reto “post-COVID” sería recuperar la confianza del turista mediante nuevos esquemas de seguridad, salubridad y mejoramiento de los precios locales.

Realidad del turismo nacional

En términos generales el turismo en Costa Rica genera alrededor del 6.3% del PIB anual, incluso más que algunos cultivos tradicionales y servicios (gráfico adjunto), y proporciona empleo directo a más de 200 mil personas y 600 mil de manera indirecta, actualmente y según palabras del gerente general del ICT, Alberto López “Nos encontramos en medio de una pandemia internacional que genera un impacto sin precedentes al sector turístico. Nuestro sector se encuentra en un estado de emergencia total y un estado de calamidad único en su historia. La afectación económica no tiene comparación, ni referente previo alguno”, por todo esto es vital que las autoridades del Gobierno (Ejecutivo, Legislativo, Turismo, Ambiente, Transporte y Energía) y la sociedad civil en sus distintas cámaras y grupos de concertación, empiecen a plasmar un portafolio de proyectos encaminados a transformar el sector turístico nacional de la mano de la conservación y uso sostenible de los recursos naturales.

Fuente: información del BCCR, cuentas nacionales para 2016. Fuente: información del BCCR, cuentas nacionales para 2016.

Impactos tangibles en las Áreas Protegidas

En Costa Rica, y según una investigación llevada a cabo por el Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible de la Universidad Nacional (CINPE-UNA) con el apoyo del SINAC, estimó que el aporte a nivel nacional de los parques nacionales y reservas biológicas fue de aproximadamente ₡1.028.142.360.522 (aproximadamente 1.806 millones de dólares estadounidenses) para el año 2016 (más del 3% del PIB nacional), por otro lado, se estimaba que las empresas dedicadas a actividades relacionadas con el turismo fueron las más beneficiadas con la existencia de los parques nacionales y reservas biológicas con aproximadamente ₡809.478 millones del total de ingresos, representando el 78.73% del aporte total generado.

Adicionalmente, tal y como apuntaba un estudio económico de la Universidad Latina sobre el cierre del Parque Nacional Volcán Poás debido a las erupciones durante el 2017, el impacto se estimó en ₡7 mil millones anuales al considerar la cadena de valor derivada de la actividad turística aledaña al parque, por otro lado, recientemente Carlos Manuel Rodríguez, Ministro de Ambiente, indicaba en una entrevista que mensualmente se pierden 150,000 visitas a los parques nacionales, cifra que anualmente representa alrededor de $25 millones de dólares al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), no olvidemos que tradicionalmente esa cifra cubre apenas un 60% de las necesidades totales del SINAC.

Tiempo para catalizar ideas

En el caso de las áreas protegidas y según lo permita la categoría de manejo, el Gobierno debe trabajar incansablemente en la creación y promoción de alianzas público-privadas que permitan incrementar la inclusión de las poblaciones circundantes a las áreas protegidas y que normalmente no se benefician directamente de los servicios ecosistémicos, pero que demandan del uso de los “beneficios de la naturaleza” y que en muchos casos ejercen presión e impacto de manera ilícita (tala, caza, extracción o similares).

A nivel de turismo local el mayor esfuerzo debe enfocarse en mejorar las condiciones de competitividad nacional, reduciendo costos de operación y ampliando las opciones para el visitante nacional, citamos algunas ideas de parte del sector privado y mencionadas por el Sr. Marco Obon de Wikol Travel Costa Rica:

  • Los principales componentes del alto costo de operación en el sector hotelero nacional siguen siendo las cargas sociales, las tasas para el financiamiento de proyectos turísticos y la creciente factura eléctrica, deben existir mejoras tangibles e integrales, así como incentivos directos que permitan mejorar la estructura de costos.
  • El Gobierno debe de enfocarse en mantener los precios bajos en el combustible (un gasto importante a la hora de viajar en auto).
  • Reducción de costo de peajes a un 50% por un tiempo específico.
  • Fomentar una economía más digital. Implementar a nivel laboral y educacional, que el viernes de la semana, se estudie y se trabaje desde la casa, permitiendo a todos los miembros de la familia hacer sus deberes en línea. Esto permitirá a las familias poder viajar desde el jueves a los distintos destinos, aumentando la estadía a 3 noches durante el fin de semana. No solo trae beneficios económicos al sector turismo, pero a las familias por un tema de unidad familiar y de descanso de las presas, podría ser el primer paso a un modelo 4 días de trabajo / 3 de descanso.
  • La mayoría de ticos consideran que el costo de la alimentación en los hoteles es excesivamente caro, se debe crear menús de comida costarricense de menor costo que permita a los huéspedes comer en el hotel, trabajar en ofertas que incluya desayuno y ya sea almuerzo o cena.
  • Mantener las promociones para nacionales durante todo el año, y no solo en temporada baja como siempre se ha manejado.

En síntesis, Costa Rica debe aprovechar esta situación y ser más creativa en los sectores con mayor oportunidad de demanda futura, dado que algunos medios internacionales hablan de nuestro país como el mejor destino “post-COVID”, no solo por el potencial ecoturístico ligado a nuestras áreas protegidas, pero también por la capacidad instalada en salud, educación e infraestructura, nos corresponde entonces actuar decididamente y fomentar mesas de diálogo entre la sociedad civil y el gobierno para proponer proyectos de ley orientados a estudiar las ideas expuestas anteriormente, y que en el cortísimo plazo empiecen a transformar el sector turístico y lo correspondiente al sector ambiental.

Nuevamente Costa Rica puede ser ejemplo para el mundo, gestionemos y transformemos un sector pujante y vital para nuestra economía, tenemos el compromiso y las capacidades para lograrlo, demostremos una vez más como un país pequeño pero comprometido puede hacer la diferencia global.

[1] Datos de la Organización Mundial del Turismo.