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La pandemia por COVID-19 nos toma, de alguna manera, por sorpresa y nos obliga a trabajar de manera conjunta, para dar respuesta a los miles de costarricenses que están sufriendo las consecuencias de esta enfermedad, no solo en el campo de salud pública sino también en los campos social y económico. Antes de la emergencia ya en nuestro país teníamos cifras alarmantes, aproximadamente un 12% de desempleo, la informalidad amenazaba con llegar al 50%, la pobreza se situaba en un 21% y la pobreza extrema rozando el 6%.

Es más que preocupante el impacto que la crisis sanitaria está teniendo para los costarricenses. Noticias desgarradoras nos llegan a diario, informando despido de personas, suspensión de contratos, disminución de jornadas laborales.  Al 30 de abril ya se habían recibido más de 560 mil solicitudes para el bono Proteger, pero este es un dato que no tenemos que ver como una simple cifra, este dato nos muestra a las miles de familias costarricenses que están sufriendo, agricultores que no pueden colocar sus cosechas, jefas de hogar que no pueden llevar el sustento a sus casas, una situación preocupante.

Sin duda tenemos que dar soluciones para estas personas, pero no basta con respuestas momentáneas, tenemos que pensar en la ruta que vamos a seguir una vez que pase la pandemia, un plan integral “post crisis”.

Si bien es cierto que los subsidios son necesarios en este momento, estos no pueden ser permanentes. La verdadera solución está en la reactivación económica del país y todo empieza incentivando el emprendimiento, atrayendo inversión extranjera y por ende generando empleo.

Hasta el momento vemos una falta de estrategia, están tratando de poner curitas a los problemas económicos que hoy enfrentamos, curitas que en algunos casos se vuelven muy populares, aunque en el fondo vienen a debilitar al sector productivo de este país.

El Estado necesita los recursos del sector privado para poder hacer frente a todas sus obligaciones. No se debe de ver a la empresa privada como el enemigo del Gobierno, todo lo contrario, es un aliado indispensable para que el sector público pueda existir.

Estamos en una situación en la que no hay dinero en la calle, no hay como recaudar el Impuesto al Valor Agregado (IVA), no hay como recaudar Impuesto sobre la Renta, realmente los subsidios no nos van a solucionar este problema, de subsidios no se vive permanentemente, la solución es dar empleo a los costarricenses.

El Estado necesita del sector privado, esto es algo que no podemos negar, por lo que para que este sector pueda generar más empleo se debe de inyectar más recursos, tenemos que poner a Costa Rica nuevamente a caminar y fortalecer nuestra economía.