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La inauguración de una nueva legislatura siempre trae oportunidades para mejorar la gobernabilidad del país y responder a las necesidades de los ciudadanos y sectores productivos, atendiendo a los constantes cambios en el contexto nacional e internacional. El Partido Liberación Nacional (PLN), siendo la bancada más grande en la Asamblea Legislativa y la única con representación en todas las provincias del país, ha jugado un papel central durante las últimas dos legislaturas en marcarle un rumbo claro a Costa Rica en su camino al desarrollo y reforzar la confianza ciudadana en sus representantes e instituciones democráticas.

En la primera legislatura, bajo el liderazgo del diputado Carlos Ricardo Benavides como jefe de fracción del PLN, y en la segunda, bajo mi responsabilidad desde el mismo puesto, impulsamos la aprobación de leyes que mejorarán la gestión de los asuntos públicos en el mediano y largo plazo, y que por años habían sido pospuestas. Entre ellas están la reforma al reglamento legislativo, la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, la regulación de huelgas en servicios esenciales, y un paquete de proyectos de ley que finalmente permitirán al país ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), luego de siete años de haber sido concebido e iniciado el proceso durante la Administración Chinchilla Miranda.

Al mismo tiempo, el PLN ha continuado con el ejercicio de un responsable control político en procura de mantener la rendición de cuentas por parte del Poder Ejecutivo, así como la coherencia en la aprobación e implementación de importantes leyes para el país. La improvisación por parte del gobierno ha sido evidente desde el inicio de esta Administración. Asimismo, la relación del Poder Ejecutivo con la Asamblea Legislativa ha sido manifiestamente errática. Son múltiples las ocasiones en que el PLN u otras bancadas legislativas hemos tenido que llenar ese vacío de liderazgo con propuestas y negociaciones que ordinariamente le corresponderían al gobierno. Afortunadamente, las distintas bancadas legislativas hemos mostrado un ánimo constructivo y conciliador.

El rol del Estado y su modernización

Si bien la actual pandemia sorprendió al país en una posición económica muy frágil, su institucionalidad ha mostrado una fortaleza excepcional, y de ello todos los costarricenses debemos sentirnos orgullosos. Pero lo cierto es que en el largo plazo nuestras políticas públicas estarán marcadas por la tarea de balancear —y más importante aún de empatar— la salud y protección social con el desarrollo económico y productivo. En esa tarea, el rol del Estado será crucial para movilizar los recursos técnicos y humanos necesarios para proteger a los grupos más vulnerables y reactivar la economía nacional; esto último, trabajando muy de cerca con el sector privado, solidarista y cooperativo.

Según cálculos de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), 35 millones de personas caerán bajo la línea de pobreza en América Latina y el Caribe, como consecuencia del bajo crecimiento económico y el aumento del desempleo. Previendo un aumento de la pobreza en el país, me propongo trabajar en el fortalecimiento de las capacidades institucionales y financieras del Régimen No Contributivo de la CCSS –que funciona con pocas filtraciones– e incluso reflexionar sobre una posible universalización de su alcance. La importancia de este régimen será mayor durante los próximos años debido al agotamiento del bono demográfico y a las consecuencias de largo plazo de la pandemia. Asimismo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima que en Costa Rica la tasa de desempleo al cierre del primer semestre de 2020 podría alcanzar un nivel cercano al 20% de la fuerza de trabajo disponible en el país. El proyecto de ley de la diputada Ana Lucía Delgado para incorporar las jornadas de trabajo acumulativas dentro del Código de Trabajo es una iniciativa valiosa que ayudaría a contrarrestar ese crecimiento en el desempleo.

En el PLN estamos de acuerdo, tanto con quienes creen en este rol central del Estado en los años venideros, como con quienes acertadamente han identificado duplicidad de funciones en instituciones públicas, programas ineficientes y procesos burocráticos, reclamando una actitud más responsable y estratégica en el manejo del gasto público. Modernizar y racionalizar el Estado costarricense era una tarea necesaria antes de la pandemia y lo seguirá siendo después de esta. La propuesta del diputado Wagner Jiménez para impulsar el gobierno digital, la del diputado Roberto Thompson para valorar duplicidades institucionales y transformar entes públicos desfasados, así como la propuesta que presenté para abordar las finanzas del ICE son proyectos de ley valiosos que van en esa dirección. Asimismo, desde el PLN presentamos un proyecto para aprobar una nueva ley de contratación pública con el fin de agrupar en una única ley los procedimientos de contratación administrativa de todas las instituciones públicas de manera transparente y eficiente.

La innovación como aliada

Modernizar el Estado y mejorar la productividad y competitividad de la economía nacional, así como aprovechar de mejor manera el ingenio costarricense, requieren de una serie de tareas que ya habían sido planteadas antes de la pandemia y la necesidad de su implementación no ha cambiado. Lo que sí ha cambiado, sin embargo, es la necesidad de utilizar permanentemente la innovación, ciencia y tecnología para diseñar e implementar esas tareas. Por lo tanto, potenciar el recurso digital en la educación, en el trabajo, y en el Estado, así como la investigación con métodos y tecnologías de alta calidad que permitan una producción de alto valor agregado, requiere de un apoyo político decidido.

Por esa razón, presenté una propuesta para transformar el Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT), institución creada en los años setenta, para adaptarla a la realidad económica actual. Aprovechando sus recursos actuales propuse convertirlo en un actor protagónico en la articulación de las políticas nacionales de innovación y en la creación de un entorno nacional que incentive la inversión privada en el país. Este proyecto para crear una Promotora de Innovación en el país se suma a la iniciativa de la diputada Yorleny León para revisar la eficiencia en el manejo de los recursos del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (FONATEL) para cerrar la brecha digital en el país.

La próxima legislatura

Este nuevo año será sumamente complejo. Al mismo tiempo que nos acostumbramos a una nueva normalidad debemos alistarnos para iniciar la recuperación económica tan pronto como se empiece a aplicar una vacuna contra la enfermedad COVID-19 y se restablezcan los flujos comerciales nacionales e internacionales. En la Fracción PLN ya estamos trabajando en ello y podrán contar con nuestro apoyo para levantar al país con los recursos institucionales, políticos y financieros disponibles.

Aprovecho esta oportunidad para desearle lo mejor en su gestión a mis compañeros diputados Luis Fernando Chacón y Karine Niño, quienes ejercerán como nuevo jefe y subjefa de fracción. También aprovecho esta oportunidad para agradecer a mis compañeras y compañeros diputados de fracción por su confianza durante mi tiempo en la jefatura, a las compañeras y compañeros diputados de otras fracciones legislativas por su colaboración y confianza, y a las y los costarricenses que se acercaron a mi despacho, por su apoyo. Continuaré trabajando por las grandes transformaciones que el país necesita sin dejar a nadie atrás. En especial, desde la fracción del PLN continuaremos trabajando para marcarle un rumbo claro a Costa Rica en su camino al desarrollo.