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El 2020 es un año bisiesto que marcó la historia, un virus golpeó silenciosamente demostrando lo frágiles que somos los seres humanos; no importó el sexo, la religión, la cultura, nacionalidad, ni el poderío económico. El simple hecho de ser persona es un blanco de ataque de la enfermedad COVID-19.

En el mes de marzo, en los pasillos municipales corría el eco por parte de las autoridades locales que consultaban si era viable hacer las sesiones de sus concejos municipales de forma virtual para no exponerse al coronavirus que ocasiona la enfermedad COVID-19 por las aglomeraciones; posiciones encontradas, análisis legales iban y venían, muchos en pro, muchos en contra y muchos no opinaban al respecto.

En este contexto, es digno de reconocer la labor integral y de consenso de la Unión Nacional de Gobiernos Locales y del Instituto de Fomento y Asesoría Municipal que abanderaron el tema; lejos de interpretaciones legales, decidieron construir una iniciativa de ley tramitada bajo el expediente 21.879 y extinguir todos esos mitos a favor y en contra de la utilización de las herramientas tecnológicas.

Fue una iniciativa exitosa de dos organizaciones municipales que lograron el apoyo y consenso de nuestros legisladores, quienes se comprometieron con la causa municipal y lejos de una interpretación jurídica de criterios de externos, hoy el Código Municipal luce un artículo 37 y 37bis, que los faculta para celebrar sesiones municipales virtuales y reuniones de comisiones municipales de manera virtual.

Cuando por estado de necesidad y urgencia, ocasionado por circunstancias sanitarias, de guerra, conmoción interna y calamidad pública y exista una declaración de estado de emergencia nacional o cantonal, las municipalidades podrán recurrir a la tecnología como su aliado ante la adversidad.

Se debe garantizar los principios de colegialidad, simultaneidad, deliberación y votación; levantar el acta de la sesión respectiva, respaldando el audio, video y datos.

Ahora solo queda esperar a que la brecha digital no sea un obstáculo y que nuestras autoridades locales sean aliadas de la tecnología para que esta herramienta y esfuerzo sean un éxito absoluto.

Que Dios o su creencia más sagrada bendiga nuestra patria. Muchos éxitos para los 82 cantones y las 8 intendencias de este país que inician funciones este viernes 1 de mayo.