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El 8 de marzo no es un día para celebrar sino para recordar los derechos que aún se les siguen negando a las mujeres.

En la agenda por la igualdad, un desafío pendiente es la universalización de la red de cuido.

Se sabe que sin el cuidado a la niñez ninguna sociedad puede reproducirse. Es por ello que los Estados de bienestar más avanzados en el mundo han hecho del cuido un pilar más de la protección social y de las políticas públicas, en un marco de derechos. El objetivo fundamental es no relegar este tema al ámbito privado de las familias, donde esa responsabilidad recae en las mujeres sino, al contrario, asumirlo como una responsabilidad social.

Aunque el país empezó a avanzar en esta lucha en el 2014, con la aprobación de Ley 9220 que creo la Red Nacional de Cuido y Desarrollo Infantil, lo cierto es que hasta ahora los avances han sido lentos. Aún estamos lejos del objetivo de que la mayoría de las mujeres tengan alternativas de cuido de calidad para sus hijos, independientemente de sus ingresos y lugar de residencia.

En el 2020 la mayoría de las mujeres siguen resolviendo esta necesidad de manera privada: la cobertura de la Red de Cuido para niños y niñas de 0 a 6 años es apenas de un 8% y su sostenibilidad financiera no está asegurada en el actual contexto de restricción fiscal, lo que deja claro la dimensión de los desafíos pendientes.

Pese a lo anterior la buena noticia es que no estamos en una situación de parálisis y hay hechos que dan esperanza. El pasado 20 de febrero la Procuraduría General de la República emitió un criterio muy relevante, que permitirá al IMAS mantener en la Red de Cuido a los hijos de madres pobres que consigan empleo y les mantendrá este derecho hasta que la pobreza haya sido superada de manera permanente.

Esto es, sin duda, un paso sustantivo porque hasta ahora las madres pobres que conseguian un empleo perdían automáticamente su derecho de tener a sus hijos en las opciones de cuido, una exclusión contradictoria ante la aspiración del pais de universalizar este derecho. Derribado dicho obstáculo dejamos de tener una red de cuido exclusiva para mujeres pobres y avanzamos en la dirección correcta.

Las mujeres hoy por hoy son la fuerza laboral que crece con mayor dinamismo pero no la que accede a mayores empleos. La baja cobertura de la Red de Cuido figura entre las barreras más importantes que no les permite a ellas acceder al mercado laboral, condenándolas al círculo de la pobreza.

En el marco del día internacional de la lucha de las mujeres abogar por un avance mas rápido en este derecho es urgente. Sobre todo si tenemos claro que sin una red de cuido universal y de calidad pierden las mujeres, pierde la niñez y pierde el país la posibilidad de incrementar la productividad de su economía, aumentar el empleo, avanzar en materia de desarrollo humano y sobre todo reducir la desigualdad en contra de las mujeres.