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El pasado 31 de enero, Nils Melzer, Relator Especial de la ONU sobre la Tortura, brindó una extensa e inquietante entrevista a la revista suiza REPUBLIK en la que expone en detalle todo un complot entre EEUU, Reino Unido y Suecia desde el 2010, para perseguir y detener al fundador de WikiLeaks y, finalmente extraditarlo a los Estados Unidos.

Desde la construcción de hechos falsos por parte de las autoridades de persecución penal de Suecia, manipulación de pruebas en la investigación, presión de Reino Unido para mantener las causas judiciales a toda costa, hasta sometimiento a tortura psicológica con la detención. Todo ello ha tenido que vivir Julian Assange desde hace una década, según lo ha podido comprobar directamente el Relator Especial de la ONU sobre tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. Lo que muchos sospechaban, pero hasta el momento no había sido demostrado.

La exposición que realiza el Jurista Melzer en cuanto al proceso seguido contra Assange en Suecia es alarmante. El nivel de manipulación política, arbitrariedad, y el quebranto de los principios básicos del Estado democrático de derecho, espeluznante.

De acuerdo con el experto independiente de las Naciones Unidas, quien tuvo acceso completo al expediente judicial seguido contra Assange en el país nórdico, la persecución penal que dicho Estado entabló en el 2010, en la que le imputaba a Julian los delitos de violación y abuso sexual contra dos mujeres, y que lo llevó a refugiarse durante 7 años en la Embajada de Ecuador en Londres, fue creada y diseñada por la policía y fiscalía sueca, en tanto los delitos imputados nunca sucedieron.

Todo inició el 20 de agosto de 2010 —pocas semanas después de que Wikileaks publicara el llamado Diario de la Guerra de Afganistán— cuando, según consta en las actas policiales, S.W acompañada de A.A se presenta a una Delegación Policial de Estocolmo he indica que tuvo relaciones sexuales de mutuo acuerdo con Julian Assange, pero sin condón, y ahora tiene miedo de que se haya infectado con el VIH, por lo que quiere saber si es posible obligar a Assange a realizarse la prueba de VIH sida. El oficial a cargo toma la declaración, se comunica con el Ministerio Público y este indica que se debe proceder con el arresto del fundador de WikiLeaks por el delito de violación, a lo que S.W no está de acuerdo y se marcha sin firmar la declaración. Pocas horas después aparece en los medios de comunicación que Assange es sospechoso de 2 violaciones. Información que fue filtrada maliciosamente por el Ministerio Público.

A partir de ese momento se desata toda una maquinaria de persecución, que tiene en la actualidad al fundador de Wikileaks detenido en una cárcel en Londres de forma aislada, en donde según indicaron médicos especialistas en investigación forense y psiquiátrica de víctimas de tortura de la ONU que lo visitaron en mayo de 2019, muestra síntomas típicos de tortura psicológica. Y donde deberá defenderse a partir del 24 de febrero para evitar una posible extradición a EEUU.

Las angustiantes declaraciones del Relator Especial de la ONU generaron que el pasado 6 de febrero diferentes personalidades de Alemania (130), entre ellos reconocidos periodistas, escritores y políticos (sorprendentemente 10 exministros del gobierno de Merkel) suscribieran y publicaran en F.A.Z una petición de liberación de Julian Assange, basados en las irregularidades procesales a las que ha sido sometido, pero sobre todo por el crítico estado de salud en que se encuentra.

A pesar de los graves hechos que ha denunciado el experto independiente de la ONU sobre Tortura, en cuanto se han cometido violaciones graves a los derechos humanos de una persona por parte de países que en apariencia siguen y respetan las reglas básicas de un Estado democrático de derecho, genera indignación la escaza repercusión mediática internacional que ha tenido el tema.

El silencio de los medios de comunicación masivo al respecto es contundente y deliberado.

¿Será que los enérgicos defensores de los “presos políticos venezolanos” se sumen a la petitoria de condenar la arbitrariedad contra Assange y solicitar su liberación? ¿O acá guardaran silencio?

¿Condenará la Cancillería de Costa Rica, con base en las declaraciones del Relator Especial de la ONU, la actuación arbitraria y violatoria de derechos humanos de Suecia y Reino Unido contra Julian Assange, como lo hace apresuradamente cuando se trata del gobierno venezolano? ¿O también guardará silencio?