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¡Hola! Bienvenidos y bienvenidas a mi primera columna. Quisiera iniciar, pidiéndoles que agenden y programen, que el 2 de febrero a partir de las 6:00am: ¡estamos convocados y convocadas a las urnas! Cada persona ciudadana costarricense mayor de 18 años (que haya tramitado su cédula antes del 1ro de octubre ) tendrá la oportunidad de elegir a sus autoridades locales para el periodo 2020-2024.

Nos encontraremos con una elección diferente y compleja, por decir lo menos, sobre la que en algún momento escribí y sobre la que corresponde insistir para posicionar en su justa dimensión la relevancia de los asuntos locales y su impacto en nuestra calidad de vida, la de nuestras familias y también, la de nuestros vecinos.

Actualmente, 82 gobiernos locales administran de acuerdo con lo establecido en el título XIII de nuestra Constitución Política, los intereses y los servicios en cada cantón. En total 6138 autoridades local serán electas el próximo 2 de febrero para promover el cumplimiento del objetivo constitucional, a través de la conformación del Gobierno Municipal.

El proceso electoral municipal, nos convoca a revisar nuestro vínculo con el Gobierno más cercano que tenemos: ¿Conocemos a nuestro alcalde o alcaldesa? ¿Sabemos quién ejerce como nuestro síndico o síndica? ¿Quién encabezaba la lista de regidores del partido por el que voté en 2016? ¿Hay partidos cantonales donde yo vivo?

No me extrañaría que, si realizamos un sondeo, muchas personas no sepan las respuestas a estas preguntas, inclusive usted que me lee. Los asuntos locales, históricamente, parecen ser menos relevantes para la ciudadanía en comparación con los asuntos nacionales. En la última elección municipal más de 2 millones de personas decidieron no participar en los comicios, llevando el abstencionismo de esta elección a su histórico más bajo, un 64,6%.

Esta elección, que comienza formalmente su rumbo el próximo 2 de octubre, se constituye en una oportunidad sustancial para revisar y —por sobretodo— repensar cómo podemos relacionarnos mejor con nuestro Gobierno Local. El acceso a la información, con tantos esfuerzos institucionales y tantos medios para informarse,  no debería ser excusa que nos aleje de una decisión consciente y responsable.

Asimismo, la próxima elección nos permitirá, a quienes disfrutamos los procesos electorales desde una perspectiva académica o profesional, comparar los resultados con la elección municipal de 2016, pues será la segunda eleccion que tengan las mismas reglas del juego.

En 2020 tendremos una vez más elecciones unificadas y separadas de la elección nacional, esto hace que los asuntos locales se puedan tratar de manera diferenciada a los nacionales. Antes se elegían, en el día de la elección nacional a la Presidencia y a la Asamblea Legislativa, a las y los miembros del Concejo Municipal y la elección a las Alcaldías se realizaba el mismo año de la elección nacional, pero en diciembre.

¿Por qué es importante ésta elección y me siento en la necesidad de dirigir mi primer columna sobre este tema?  Las municipalidades vienen incursionando en temas relativos a la gestión del gobierno central y cada día exploran más la intervención en asuntos que no son exclusivos de su competencia, para garantizar a la ciudadanía mejoras sustantivas en su calidad de vida.

Asimismo, las autoridades locales son las encargadas de decidir en torno a temas clave como infraestructura cantonal, cultura, deportes y recreación, seguridad ciudadana, cuido infantil, gestión integral de residuos sólidos, movilidad urbana y otra serie de temáticas en las que se conjuga el cumplimiento del ODS 11 “ciudades y comunidades sostenibles”.

Otras razones pueden detallarse, como el hecho de que nuestras autoridades locales son la representación del municipio ante negociaciones con el Gobierno Central, otras instituciones nacionales y hasta instancias internacionales; asimismo gestionan los fondos públicos que se generan en nuestro cantón, y definen políticas de desarrollo para nuestras comunidades.

Sea cual sea la razón que le inspire, cierro invitándole a informarse sobre qué temas trabaja su municipio que sean de su interés, quiénes son sus autoridades actuales, dónde están sus informes de gestión y cómo se arma el escenario electoral de cara a estas elecciones.

La responsabilidad que tenemos como electores frente a la trascendencia de estas elecciones tan complejas y diferentes, es ineludible e impostergable. Quien me lee, le insto a que no sea un abstencionista más, estoy segura de que su gobierno local requiere su apoyo para diseñar y concretar iniciativas que coincidan en mayor bienestar para todas y todos los vecinos. El inicio que le propongo es: emita un voto informado y consciente por el proyecto político con el que se identifique; y en adelante, las posibilidades de incidir en el destino de su comunidad son tan amplias cómo se las proponga. Le aseguro que no se arrepentirá.