La diputada Nidia Céspedes Cisneros, una de las tránsfugas de Restauración Nacional, evidenció que a un año y dos meses de haber asumido la curul no ha aprendido las cosas más básicas de su función como legisladora, ni su equipo de asesores pudo alertarla para evitar hacer el ridículo.

Resulta que el pasado 4 de julio, la legisladora presentó tres mociones de fondo al expediente 20.696 denominado "Aprobación del Protocolo Adicional a la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes" que como su nombre bien lo dice, consiste en aprobar un protocolo adicional a una convención internacional.

Resulta que, como debería saber cualquier diputado que se haya preocupado por conocer las limitaciones básicas de su función, y tal y como lo advirtió el Departamento de Servicios Técnicos en su informe técnico-legal respecto a este proyecto, la aprobación legislativa de un tratado, convenio, o protocolo adicional, no es actividad legislativa ordinaria, sino una potestad especial de control político establecida en la Constitución Política (artículo 121 inciso 4°).

No corresponde entonces a la Asamblea modificar o enmendar el texto sometido a su consideración por parte del Poder Ejecutivo, sino tan solo “aprobar o improbar” dicho texto, sin que le sea válido introducir cambios o modificaciones.
-Servicios Técnicos

Léase: Los diputados no pueden presentar mociones para modificar el fondo de un tratado, convenio o protocolo adicional a estos, ya que su función se limita únicamente a aprobar o improbar el texto integral que sometió para su conocimiento el Ejecutivo. Punto.

El problema no solo es la presentación de las mociones, sino lo que la diputada presentó. Las tres proposiciones "pretenden" modificar el artículo 3 del proyecto para explícitamente negarle a las personas jóvenes el derecho a elegir y expresar libremente su orientación sexual e identidad de género. 

La segunda moción que presentó Céspedes "pretende" eliminar la obligación del Estado de prevenir y sancionar todas las formas de discriminación contra las personas jóvenes por motivos de orientación y/o identidad de género.

Finalmente, su tercera moción "pretende" eliminar la obligación del Estado de fomentar programas de educación y concientización para las personas jóvenes en cuestiones de identidad de género.

El proyecto continúa tramitándose en la Comisión de Asuntos Internacionales, la cual es presidida por Ana Karine Niño de Liberación Nacional, y quien tiene en su poder ahora declarar la inadmisibilidad de las mociones presentadas por Céspedes, al ser estas inconstitucionales.

Esta nota forma parte del reporte de Barra de Prensa del 22 de julio del 2019 titulado: "Restauración y sus tránsfugas insisten en votación secreta para destituir magistrados"