La presidenta del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) y ministra de la Niñez, Patricia Vega Herrera compareció este martes ante la Comisión de Niñez, Juventud y Adolescencia de la Asamblea Legislativa a raíz de los presuntos errores cometidos por funcionarios de la institución, a la hora de atender denuncias de malos tratos hacia menores de edad, que acabaron con la muerte de dos de ellos semanas atrás.

Por espacio de casi 20 minutos, la jerarca detalló a los diputados las carencias que enfrenta el PANI para poder realizar su labor a cabalidad y afirmó que "Costa Rica vive una epidemia de violencia infantil, que lesiona los derechos de niños, niñas y adolescentes".

Vega afirmó, inclusive, que desde hace varios meses el lugar más peligroso para los niños son sus propias casas, ya que la intimidad de ellas impide muchas veces prevenir tragedias, daños, violaciones y maltratos.

La presidenta del PANI advirtió a los diputados: "Si ustedes diputados se equivocan en el diagnóstico, se van a equivocar en la solución. Son los padres, abuelos, tíos, padrastros quienes matan y abusan a los niños. Son las familias los que no lo están protegiendo. Como país algo no estamos haciendo bien, ese análisis y las medidas remediales trasciende las competencias de PANI, entramos en temas de educación, cultura, justicia penal, migración y muchos más, son asuntos de carácter estructural".

Vega reconoció que las llamadas al 9-1-1 donde se denuncian situaciones de violencia hacia menores van en aumento, pues mientras en el 2017 se registraron 48.240, un año después la cifra cerró en 56.163. Sin embargo, alegó que no todas esas alertas se convierten en casos que deban atenderse, ni mucho menos se traducen en denuncias ante el PANI.

El PANI no es omnipresente ni omnipotente. Tenemos en el PANI a una institución creada en 1930 para proteger la niñez, que asumí en 2018 la dirección y que estamos intentando sacarla de un estado calamitoso. El PANI requiere cirugía, la hemos iniciado y con fuerza, porque las debilidades son muchas, no acaban, todo lo que se examina requiere cambio.

La jerarca detalló a los diputados "lo que encontró" cuando asumió la institución en el 2018: carencia de tecnología, ausencia de datos para toma de decisiones, una cultura de no supervisión ni control, infraestructura deficiente, recurso humano sin inducción ni capacitación, atraso en trámite de expedientes, carencia de indicadores para medir gestión, proyectos deficientes, falta de atención 24/7 los 365 días del año, ausencia de control interno ni análisis de riesgo.

Las falencias de PANI son un secreto a voces. Semejante cantidad de debilidades no se solucionan en un año, ni en cuatro.

¿Qué han hecho para solucionar esos problemas? Vega detalló algunas medidas, entre ellas, la definición del contenido de la rectoría del PANI en materia de protección de niñez y adolescencia, la cual nunca ha sido ejercida en la forma correcta; la confección de un fideicomiso de $25 millones para construir 24 oficinas locales y tres albergues, el cual está a la espera de refrendo de la Contraloría; y la creación del expediente digital que conlleva la digitalización de 5 millones de folios de oficinas locales en todo el país, el cual a la fecha está listo en 18 de las 52 oficinas locales del PANI.

De igual forma, la institución ha duplicado su planilla en los últimos años, sin embargo, lo hizo sin inducción, capacitación ni cultura organizacional. Ello obligó a las actuales autoridades a crear una unidad de capacitación, para que los trabajadores tengan "ojo hábil" a la hora de analizar las situaciones que llegan a su conocimiento.

El aumento en el tamaño de la planilla del PANI, sin embargo, no se vio reflejado en el Departamento de Recursos Humanos. Allí, según Vega, se contrataban personas con un proceso de selección y reclutamiento que calificó como "terrible".

Ahora que necesitamos contratar más gente, necesitamos que sea un proceso transparente, no lo era, que evalúe las habilidades que realmente tienen que tener los funcionarios. Dentro de esas que entraron tenía una psicóloga en Puntarenas que decía que no le gustaban los chiquitos. Eso es parte del reforzamiento intensivo que estamos haciendo en el departamento de Recursos Humanos

En el tema principal por el que fue convocada: las denuncias sin atender, Vega dijo que al inicio de su administración habían 10.705 denuncias prioridad 1 que no habían sido atendidas. Algunas de ellas, desde el año 2014 pese a que su protocolo es que esos casos deben atenderse como mínimo en 24 horas y como máximo en 5 días.

Esa situación obligó a la institución a crear un plan para que las oficinas atendieran el 6% de las denuncias pendientes por semana, a fin de cubrir el 25% cada mes y terminar con el atraso en el 2018. Sin embargo, a febrero del 2019 la meta se había alcanzado en un 90%. "Hay oficinas que están siendo apoyadas, intervenidas, desde la gerencia técnica se les da acompañamiento para que puedan salir de esos casos, especialmente Limón, Golfito y Alajuela", dijo.

Precisamente, la gerenta técnica del PANI, Patricia Hernández reconoció que en el caso de la oficina de Alajuela --que tenía a su cargo el caso del menor fallecido en esa provincia-- las estadísticas que enviaron de atención a casos no son fiables, pues un día reportaron que tenían 300 denuncias y otro día más de 1000. Cuando fueron visitados el número correcto arrojó 310, de las cuales al menos 200 ya fueron atendidas.

Hernández afirmó que el sistema de emergencias 9-1-1 categorizó erróneamente la denuncia respecto al menor fallecido en Alajuela, pues le asignó prioridad 2. Ello hizo que el caso no fuera pasado de inmediato a la oficina del PANI durante el fin de semana, sino que ocurrió hasta el siguiente día hábil.

Finalmente, la presidenta del PANI anunció a los diputados su deseo de que acogieran una iniciativa de ley que le permita a la institución despedir funcionarios que, por negligencia, causen un daño a los menores de edad. La propuesta fue criticada por José María Villalta, por considerar que actualmente la institución puede hacer eso sin necesidad de una ley nueva.

Esta nota forma parte del reporte de Barra de Prensa del 11 de junio del 2019 titulado: "Presidenta del PANI: "Desde hace meses, el lugar más peligroso para los niños son sus propias casas""