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Cuando un ciudadano acude a un juez, lo hace en espera de recibir justicia, confiado en que un tercero independiente e imparcial resolverá su caso conforme a derecho. Para ello, aparte del suficiente conocimiento jurídico, el juez debe tener el carácter para resolver conforme a su leal saber y entender, sin dejarse amedrentar por ninguna presión externa ni interna. Además, el sistema debe dotar de instrumentos que justamente resguarden esa independencia y autonomía.

La importancia de la independencia y la imparcialidad del juez radica en que de ellas depende la confianza en el Poder Judicial y esto, justamente, es la base de la estabilidad de nuestro sistema democrático. El Poder Legislativo puede fallar, también el Ejecutivo, mas nunca el Judicial, porque cuando esto ocurre, se cae la democracia y la ciudadanía se ve tentada por el populismo y el discurso demagógico.

Precisamente, en este proceso, la tesis ha quedado consolidada de que a un juez no se le puede coaccionar ni presionar, de que un juez no puede sufrir represalias tan solo por el contenido de sus sentencias, de que un juez no puede ser castigado por procurar que el ámbito jurisdiccional tenga fronteras más claras respecto de los diversos intereses.

De este modo, la independencia y la imparcialidad del juez se han venido a consolidar no solo como valores supremos de la Nación, sino también como derechos fundamentales del ser humano. Asimismo, ha quedado demostrado que, allende de las ideologías, existe una decidida voluntad de la sociedad costarricense por defender la imparcialidad y la independencia del juez y, con ello, por resguardar nuestro sistema democrático. Esto solo se ha podido lograr porque vivimos en un régimen de libertad, en el que la ciudadanía y la prensa son libres de manifestar sus criterios en pro y en contra de determinado planteamiento, sin temer escarmiento alguno.

Nos queda entonces procurar que esta libertad se consolide y que esta lucha por la independencia y la imparcialidad del juez continúe, ahora con nuevos bríos y mayor determinación.