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Nuestro país es reconocido a nivel mundial por defender su soberanía mediante los mecanismos de la vía diplomática, esto nos distingue y nos enorgullece. Sin embargo, hace algunos meses la Cancillería vive en una especie de crisis institucional, que nos recuerda la urgencia de una modernización del Servicio Exterior, como una decisión impostergable para la buena marcha de las relaciones exteriores de nuestro país

En las manos de la Cancillería y en particular del jerarca, Manuel Ventura Robles, está la posibilidad de actuar ya y no esperar a los resultados de la anhelada reforma integral a la Ley No. 3530 “Estatuto del Servicio Exterior de la República” que inicia su trámite en la Asamblea Legislativa. En sus manos está la autoridad de reformar el reglamento e incorporar a las y los politólogos así como a otras profesiones que se consideren atinentes, como parte del Servicio Exterior costarricense.

Ello, se lograría a través de una interpretación más amplia de la norma que considere cómo ha cambiado nuestra sociedad y nuestros profesionales entre 1965 —el año que fue creado el Estatuto— y el día de hoy. Recordemos que antes de 2009, cuando fue reformado el reglamento, se indicaba que los profesionales en Ciencias Políticas también podían formar parte del servicio exterior, pero por una interpretación literal al momento de la reforma, fueron excluidos.

Aunado a lo anterior, en las facultades del Canciller se ostenta el poder de ajustar el reglamento y establecer de manera obligatoria la rotación de los funcionarios de carrera del servicio exterior para designarlos donde el Estado determine, de acuerdo con sus conocimientos y sus prioridades tanto políticas como presupuestarias.

No es necesario que el señor canciller deba suplicar a nuestras funcionarias y funcionarios de acuerdo con los destinos en que los diplomáticos quieran trabajar.  Si son los mismos funcionarios públicos que enseñan en nuestras aulas, dictan sentencias, y atienden en hospitales públicos a quienes los requieran. Maestros y maestras, jueces y juezas, doctores y doctoras, son nombrados por la administración en puestos de trabajo a lo largo y ancho del país y ejecutan sus labores de manera honesta y responsable. La rotación en el servicio exterior, debe ser obligatoria para eliminar ese grosero privilegio que prevalece en funcionarios diplomáticos de nuestra administración pública.

La visión y el planeamiento de los objetivos de Política Exterior, que subyace en la rectoría que ejerce el señor canciller conforme la Constitución Política lo autoriza, le permite diseñar los concursos de nombramientos que sean necesarios para garantizar el cumplimiento de dichos objetivos, así como una digna representación de Costa Rica en el mundo. No hacer los cambios normativos necesarios acordes a los objetivos de la Política Exterior Costarricense, nos condena a seguir realizando pruebas insulsas, sin contenido y que generan muchas expectativas, cuyo resultado final es nombrar, como ha sucedido en diversas ocasiones funcionarios que no participaron en dichos concursos: sin conocimientos ni preparación para dar contenido a una visión de país en el sistema internacional.

Desinterés muestra el señor canciller Ventura al manifestar que la falta de tiempo ha impedido redactar un proyecto de ley que modernice y actualice el Estatuto del Servicio Exterior, lo cual llena de estupor a cientos de profesionales en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, quienes hemos manifestado en un sinnúmero de ocasiones la disposición y capacidad de colaborar en tan importante tarea y en donde el silencio ha sido la única respuesta.

Según datos del Colegio de Profesionales en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, el desempleo, sub empleo o profesionales que cuentan con trabajos que no son atinentes a las profesiones de nuestros agremiados y agremiadas asciende a un 77% del total de personas que integran nuestro Colegio, al corte de febrero de 2019. Hay al menos, 1200 profesionales que por las carreras que estudiaron cuentan con las capacidades para contribuir en el servicio exterior de manera inmediata. Asimismo, recordemos que 29 profesionales, entre los que figuran internacionalistas, se encuentran en listas de elegibles para ingresar al servicio exterior como producto de los concursos de oposición I-2016 y I-2018.

La reforma del Estatuto debe constituirse en el esfuerzo central y el resultado final de la gestión del canciller Ventura en la modernización del Servicio Exterior, no obstante, él debe iniciar en casa los cambios que hoy son posibles, y que posteriormente el ámbito legislativo puede fortalecer y realizar en beneficio de Costa Rica.