La economía nacional se encuentra en un estado de desaceleración, existen indicadores económicos que nos alertan de lo que se nos puede avecinar para lo que nos queda del presente año.

Iniciando con un indicador sumamente importante como lo es el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), el cual nos ha mostrado una desaceleración de la economía en sectores como agricultura, canteras y comercio. Siendo este último de suma preocupación por la composición de este sector, ya que de la totalidad de personas ocupadas, este sector comprende cerca del 17% de la fuerza laboral. Por lo que este decrecimiento en la actividad seguirá impactando el creciente desempleo que se encuentra ya por el 12% de la fuerza de trabajo.

Durante los últimos meses se ha tratado promover políticas públicas enfocadas en la promoción de los sectores productivos, para que estos se desarrollen de una manera óptima, sin impedimentos y con incentivos para que ejecuten sus actividades económicas. Sin embargo, tanto el entorno fiscal como las políticas tomadas por parte del Poder Ejecutivo han sido insuficientes para lograr los objetivos que el país necesita.

Tasas de interés. Este era el primero de los ejes que se pudo haber accionado para dinamizar la economía. Hace un mes el Banco Central de Costa Rica accionó ante el contexto presente, y bajó la Tasa de Política Monetaria en 25 puntos básicos, accionar que llega a impactar las tasas de interés comerciales en la economía. Sin embargo, el Poder Ejecutivo pudo tomar más cartas en el asunto, pidiéndole a los Bancos Estatales (BCR y BN) desde inicios del periodo facilitar el acceso al crédito, tasas de interés y eficiencia en la banca estatal, no obstante, esta medida fue anunciada esta semana, con un año de atraso.

Sector Externo. En este año se ha avanzado con la aprobación del Tratado de Libre Comercio con la República de Corea, acuerdo que nos llega a generar una amplitud de posibilidades para colocar nuestras mercancías en una economía de primer mundo, como lo es la coreana. Sin embargo, poco se ha avanzado en la integración a grupos comerciales importantes como lo es la Alianza del Pacífico, integración que nos vendría a dar una serie de beneficios en diferentes campos como educación, comercio y cooperación.

Por otro lado, la atracción de nueva de inversión extranjera directa y aumento del volumen de la ya existente, ha sido una de las tareas que se ha dado por parte del Poder Ejecutivo, sin embargo, estos objetivos no se han logrado como se desearía. Esperamos que para lo que queda del año, las giras presidenciales surjan frutos.

Competitividad. En la economía costarricense, las malas gestiones y administraciones de instituciones como RECOPE y el ICE han generado una alza considerable en los precios respectivos a sus actividades económicas, de no haberse dado esos malos manejos, se hubieran generado un ahorro importante para los ciudadanos, las empresas y al mismo gobierno. Sin embargo, estos elefantes blancos –protegidos por el gobierno– nos siguen afectando y encareciendo los costos en cada una de las etapas productivas. Estos altos costos se ven traducido en una pérdida de competitividad.

Los indicadores no mienten, la economía se desacelera de manera importante, por lo tanto, debemos tomar las decisiones en el momento indicado. El Poder Ejecutivo debe de evaluar su gasto y crear un entorno favorable para la inversión, por otro lado, en el Poder Legislativo debemos ser responsables con las finanzas públicas y tratar de facilitar los mecanismos para que la economía camine de manera óptima para lo que queda del año.