1.

La definición del descarado

—Para sorpresa de nadie el día de ayer Google confirmó que en ningún momento hizo oferta laboral alguna al exmagistrado Celso Gamboa. “Nadie de nuestro equipo de Recursos Humanos y Seguridad ha contactado al Señor Gamboa referente a una posición para trabajar en la compañía”, se lee en el comunicado que circuló.

Giovanni Stella, gerente general de Google para Centroamérica y el Caribe, tuvo además la gentileza de contestarle al periodista Frank Rodríguez (Semanario) en Twitter: “No es cierto que el Señor Celso Gamboa haya recibido una oferta laboral de parte de Google como Jefe de Seguridad para México o Centroamérica y el Caribe. En este momento no tenemos ningún rol abierto ni disponible en esa área”.

— En resumen: Celso mintió otra vez. El problema es que ahora las mentiras alcanzan niveles de fábula más y más preocupantes, razón por la cual quizá sea prudente recordarle a Gamboa que la mitomanía no califica como sustento de una (eventual) defensa por insania...

— Las mentiras, en todo caso, a estas alturas del partido, son lo de menos. Ya uno, cuando se habla del exmagistrado, las da por descontado. Ahora lo que no debe dejarnos de llamar la atención es que tras su despido el hombre no perdió ni un segundo en recordarnos que según él ... lo vamos a hacer millonario.

— Ya previo a la revocatoria de su nombramiento había metido presión a los diputados en su afán de lograr que la votación fuera secreta... “Podrían venirse condenas muy severas para el Estado costarricensehabía dicho a El Mundo CR. “Yo no quiero ser indemnizado con millones de dólares como lo van a hacer otros”, agregó. Y “yo no quiero hacerme millonario a costas del Estado costarricense”. Cinismo en su máxima expresión.

— En fin... Una y otra vez dejó claro que si la votación era nominal y pública las finanzas patrias pagarían las consecuencias. Tal discurso lo repitió también hasta el cansancio Otto Guevara, siempre preocupado por defender los recursos de los costarricenses. Aferrarse a ese cuentazo chino era la última esperanza del magistrado que insiste en desconocer el voto 2014-4182 de la Sala Constitucional que muy clarito dice que cuando del Poder Legislativo se trata la transparencia es la norma y el secretismo la excepción.

— Los famosos artículos 101 y 104 del reglamento del Congreso a los que alude desesperadamente Gamboa (y que de todos modos no lo cubren explícitamente) quedan tácitamente derogados por la jurisprudencia de la Sala que es a) Posterior b) De rango (muy) superior. Es realmente frustrante: el hombre se da el taco de sacar pecho y señalarle a Patricia Mora que no es abogada solo para después hacerse el que no conoce la pirámide de Kelsen.

– Ver a Otto, que tiene una maestría en leyes de Harvard sobre los hombros, sentado sobre tan endeble argumentación también da pena. Ya sus compañeros legisladores enviaron un mensaje clarísimo respaldando la votación pública con demoledora votación a su favor. ¿Quieren que el Poder Judicial termine por darles otra lección también?

— Basta de defender lo indefendible... Tal vez si citamos una vez más a la Sala despejemos toda duda: El pueblo tiene el derecho pleno e incuestionable de imponerse de todos los asuntos que son discutidos y decididos en el parlamento y de las justificaciones o motivos de las decisiones tomadas”. Doble puntaje: “Los asuntos propios de una democracia representativa y participativa deben ser tratados con absoluta publicidad y a plena luz, sin posibilidad ninguna de impedirle a la ciudadanía, la opinión pública y los medios de comunicación colectiva tener conocimiento y conciencia de lo que ahí se discute y delibera”. Triple puntaje: “La Asamblea Legislativa debe ser el poder del Estado más traslúcido de todos los que lo conforman, permitiendo que el pueblo, la ciudadanía, la opinión pública y los medios de comunicación colectiva puedan escrutar y fiscalizar, plena y efectivamente, sus deliberaciones y decisiones”.

— Basta señores. Basta. Basta de buscar portillos. Basta de tratar de engañar al pueblo. Basta de intimidarlo, desinformarlo, manipularlo y amenazarlo. Da pena, muchísima pena, que solo minutos después de quedarse sin empleo Celso considerara que el mensaje más oportuno que puede mandarle a los costarricenses es “voy sobre su bolsillo”.

— “Lamento que el procedimiento se haya dado de esa forma porque las consecuencias las asume el erario costarricense. Los diputados que votaron hoy violentando el reglamento tendrán que darle cuentas al país cuando los tribunales de justicia me den la razón”, dijo a El Financiero

— En un gesto cínico por excelencia dice además que él ofreció renunciar: nos toma por estúpidos. Tuvo 5 meses y medio para renunciar y cada uno de esos días se dejó llevar —una vez más— por su megalomanía. Señor exmagistrado, si su única arma es la transparencia entienda que la votación debía ser pública, entienda que 21 de 21 magistrados perdieron la confianza en usted y 39 de 41 diputados también. ¿Quiere que le diga cuántos costarricenses?

— Don Celso, usted ya hizo todo el daño que podía hacer. Deje de amenazar a un país que tanto le ha dado con quitarle la poca plata que tiene para cosas mucho más importantes que alivianar su sed de venganza. No necesitamos “hacer millonarios” a funcionarios públicos que probaron no estar a la altura del puesto que les confiamos. Necesitamos construir escuelas e invertir en educación para que todas las niñas y los niños del mañana crezcan sabiendo que la institucionalidad funciona y que el Estado de derecho se respeta. Créame que en sus libros de cívica encontrarán el mejor ejemplo posible: usted.

Bonus track: Tiempo atrás un grupo de jueces se animó a llamar la atención a los diputados para que repararan en el error que estaban a punto de cometer. “Quedamos en la lista de los magistrados Chinchilla y Gamboa”, me dijo uno de ellos ayer. Felices, rescataron su carta: “Para la memoria histórica”.

 

2.

¿Cómo está el tema con el “doble impuesto”?

— La jornada de ayer fue tan tranquila que hasta tuve tiempo de charlar con mi asesor tributario, Felipe Guevara, a quien le pregunté por el rollo con el IVA que tiene a tanta gente inquieta. ¿Es cierto que las compras en internet y en el extranjero pagarán doble impuesto?

“A ver, empecemos por recordar que el IVA es un impuesto al consumo, es decir, quien lo paga es el consumidor final. En este caso, la Administración Tributaria en el afán correcto de darle un tratamiento igualitario a todos los servicios en relación con el IVA, busca gravar el consumo de servicios mediante plataformas tecnológicas como Netflix o Spotify. El problema es que la ejecución de la idea, tal y como está planteada ahora mismo, no es la más feliz...

Como las empresas que brindan dichos servicios no se encuentran en el país se dificulta requerirles el cobro del impuesto a los clientes. Por eso, la legislación propuesta pretende obligar a la entidad bancaria que nos da la tarjeta de débito o crédito a girar el cobro automáticamente al momento de detectar el pago de los bienes (tangibles o intangibles) o servicios por medio de una plataforma digital, trasladando el dinero directamente al fisco.

El problema con esta medida es que —por ejemplo— un viaje al extranjero implicaría un encarecimiento injustificado del 13% o la necesidad de portar grandes cantidades de efectivo. O bien, en el caso de compras en línea, impuesto sobre la tarjeta e impuesto de nuevo en aduanas al retirar el producto ¡absurdo! Entonces, sin importar si el bien o servicio se encuentra realmente sujeto, o si lo estará doblemente, la administración tributaria traslada al contribuyente la carga financiera y la prueba...

Lo anterior implicaría, sin lugar a dudas, en un pago indebido al fisco, que conforme al artículo 43 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios, debería reconocerle intereses al contribuyente a partir del día siguiente a la fecha de pago.  Conociendo las limitaciones de personal y tecnológicas de la Administración Tributaria podemos inferir que el proceso de devolución tardaría meses en los cuales correrán esos intereses que a la postre podrían derivar en un perjuicio para el Estado...

Imagínense la pesadilla: personal dedicado a devolver dinero que no debió cobrarse (más ineficiencia y burocracia) + pago de intereses. Pero más importante: serían días en los cuales el ciudadano tendría menos dinero por una mera actuación insolente del Estado

La incapacidad técnica, material o tecnológica de la Administración Tributaria para sujetar servicios no puede atentar contra el ciudadano de manera tan grosera, limitando no solo su flujo de caja al momento de consumir, sino injustificadamente obligándolo a destinar tiempo en requerir ante el Estado lo que le pertenece. Dicha norma tiene claros roces a nuestros principios constitucionales de libertad, capacidad económica e intimidad y no debe ser aprobada”.

— ¿La buena noticia? Diay, que evidentemente esto no tiene ni pies ni cabeza y será corregido por los diputados antes de que se convierta en ley. En serio: que no panda el cúnico que no seremos Finlandia pero vamos, tampoco somos Pelotillehue. Ya van a ver cómo esto se corrige a tiempo.

 

3.

Barra de Prensa

Ayer fue feriado. Pero ya que están interesados en el tema de los impuestos (y deberían) aprovechen (si son suscriptores de Delfino +) para repasar la formidable entrega del martes: Celso: destituido / Plan fiscal: avanzando.

 

4.

Barbas en remojo

Ayer mamá tuiteaba un concepto que encontró oportuno rescatar a la luz del comportamiento del personaje de la semana. Definitivamente resulta oportuno repasarlo...

La megalomanía es un estado psicopatológico caracterizado por delirios de grandeza, poder, riqueza u omnipotencia. A menudo el término se asocia a una obsesión compulsiva por tener el control. La palabra deriva de dos raíces griegas, megas y manía. A veces es un síntoma de desórdenes psicológicos como el complejo de superioridad o la compulsión eufórica, donde el sujeto aquejado de esta perturbación tiende a ver situaciones que no existen o a imaginarlas de una forma tal que sólo él termina creyendo. Las puede emplear para manipular sentimientos y situaciones de cualquier tipo. Es un mal estudiado por los especialistas desde tiempos muy remotos. Los ejemplos más comunes son de emperadores, monarcas, dictadores y de jefes de familia, entre otros”.

PS: Nos vemos hoy a las 3:00 en Café Para Tres. :)

 

5.

Palabras Prestadas

En un lapso de 6 años, una persona tan manipuladora y mentirosa como Celso Gamboa fue Magistrado, Subfiscal General, Ministro y Viceministro de Seguridad y Director de la DIS. Premiado por todos los partidos. La información a la que habrá tenido acceso es incalculable. Y en todos esos lugares posiblemente tejió redes y podría recibiendo información aún. ¿Quién se encarga de limpiar todo eso? No es poca cosa la amenaza a la institucionalidad.

Daniel Schuster.

La Asamblea Legislativa tiene en sus manos la elección de 4 puestos de magistradas. Mientras tanto no haya reforma al sistema de elección, debemos exigirle a la Comisión de Nombramientos ternas con estándares técnicos y transparencia. De los que haya terna, pureza en elección.

Luis Salazar.

 

6.

Botonetas

— Dos espectáculos magníficos ayer. FIA 2018: A Chavela con amor: una serenata de divas y Macorinos y Natalia Lafourcade. Evidentemente no fui a ninguno de los dos pero fue un gusto leer los comentarios en Twitter de tanta gente tan feliz.

— Mucho ojo con esto: Habilitación de camino en Parque Nacional Tortuguero causa controversia.

— Aprender de feminismo, hoy, es más fácil que nunca.

— Humor: ¿Se acuerdan de cuando el exembajador Rivera casi se vuelve loco con Abelino Esquivel? #MemoriasdelCemento