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Secuelas de un domingo agitado...

— Podría decir que me sorprendió el polvorín que despertó el especial que publicó La Nación el domingo (Rony Chaves: Apóstol y sombra de Fabricio Alvarado) pero con solo ver la reacción que tuve yo mismo el viernes en Facebook al publicar algo sobre Rony Chaves estaba claro que lo que pasó... iba a pasar.

— El mensaje que envían no pocos electores está claro: vamos a intentar tapar el sol con un dedo así tengamos que inventar teorías de conspiración insostenibles y así tengamos que desacreditar a todos y cada uno de los que cuestionen a nuestros líderes.

— Inquietante sí, pero no precisamente novedoso. La semana pasada —precisamente— leíamos una formidable entrevista con Noam Chomski en El País en la cual el hombre decía “La gente ya no cree en los hechos”. Tal cual. Meses atrás escribía Fernando Trías de Bes en el mismo medio:

En cuarto lugar está el ansia por confirmar las propias creencias y sentimientos: la reducción de la disonancia cognitiva,...