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A. Hoy en pleno siglo XXI una parte del cristianismo asegura que la defensa de los derechos de la población LGTB es la mayor amenaza a la familia "tradicional" costarricense.

Me niego a creer algo tan contradictorio con el Cristo que encontré en la Cruz a mis 17 años. Soy creyente, serví por 13 años en la parroquia de mi barrio, conocí a la que hoy es mi esposa en la Pastoral Juvenil, nos casamos por la iglesia recibiendo el sacramento, hoy tenemos 6 años de matrimonio y dos hermosos hijos (un niño y una niña, una familia “tradicional como Dios manda”). Seguimos siendo católicos practicantes.

Sin embargo, también, he tenido la oportunidad de conocer de cerca la miseria, la desigualdad, la discriminación y el odio y eso me llevó a hacer la siguiente reflexión:

Los cristianos estamos más que equivocados si creemos que podemos decidir sobre los demás, o que por ser mayoría, las reglas deben ser las que pongamos nosotros de manera autoritaria, SS Francisco lo ha dicho ya en muchas ocasiones, incluso ha mencionado que la Iglesia debe ser como un "hospital de campaña" asegurando que lo que nos debe importar primero es la pobreza y la desigualdad de la población antes que lo moral. Eso (obligar a los demás a practicar nuestras conductas) no sólo es contraproducente sino además anti-cristiano.

Jesús fue claro en su lucha contra el fariseísmo y le dedico fuertes críticas, todas estampadas en el Evangelio. Una de ellas fue cuando les dijo: "…ustedes ponen piedras tan pesadas sobre el pueblo, que ni ustedes mismos pueden levantarlas…" más adelante continuó enojado llamándolos: "…sepulcros blanqueados…", refiriéndose a que, por fuera gozaban de gran prestigio en la sinagoga y la comunidad, fama de hombres santos, rectos y cumplidores de la ley al "pie de la letra", pero por dentro no eran más que unos hipócritas que se la pasaban juzgando y apedreando a pecadores.

También les dijo: "…ay de ustedes maestros de la ley y fariseos !hipócritas! Que pagáis diezmo a la menta, al anís y al comino pero olvidas lo más importante, la justicia, la misericordia y la fe..."; Jesús indica que los fariseos practican la ley por la ley misma pero no por darle fundamento a lo que buscaba la ley. Es así como Jesús manifiesta que los fariseos y maestros de la ley hacen sus obras para que los vean los demás: "...ensanchan sus filacterias y alargan los flecos del manto, les gusta ocupar los primeros puestos en la sinagoga…"(Mt 23) Sin duda la soberbia de creerse los "perfectos hijos de Dios" era su peor pecado, igual que ahora.

B. Opción por los pobres y pecadores:

Por otra parte, Jesús insistió en una predica más profunda. En aquel tiempo, al igual que ahora, había diversas clases sociales, pero Jesús claramente se inclinaba por algunos grupos específicos. Podemos identificar cuáles, resaltando y por mucho a los pobres y pecadores.

Por ejemplo, la tradición judía prohibía entrar en la casa de pecadores (como lo eran los cobradores de impuestos), pero aun así Jesús entro a la casa de Zaqueo, por cierto, la ley era tan rígida, que por temor, ni sus discípulos entraron con él. Otro ejemplo clarísimo era la pena de muerte a las adúlteras, es así como en una ocasión Jesús interfiere en un ejecución de muerte apedreada que se le iba a aplicar a una prostituta (era parte de la costumbre judía dar muerte de esta manera a las adúlteras) pero Jesús dijo: "quien esté libre de pecado que tire la primera piedra" (Jn) nadie se atrevió a hacerlo, dejando claro que los pecados carnales pasan a segundo plano, siendo que lo primero es la misericordia.

Luego en otra ocasión, decidió recoger espigas en sábado para dar de comer a sus seguidores (lo cual estaba prohibido en sábado) pero él les indica: "…si hubieras entendido que quiere decir misericordia quiero y no sacrificios…"(Mt 12, en otras versiones Jesús manifiesta que el sábado está hecho para el hombre y no el hombre para el sábado). En conclusión, para Jesús eran detestables las posturas hipócritas y fariseas en las cuales se le daba más importancia al cumplimiento de normas absurdas y sumamente rígidas antes que a las obras de misericordia y de verdadero amor.

C. El Mandamiento más importante:

Y es que en su evangelio transformador y liberador, Cristo viene a romper con la rigidez de la ley por la ley y le da el sustento, lo que llamamos en derecho la "axiología" o la razón de ser de la ley. En este caso Jesús revela que toda la ley se fundamente en el amor: "…amaras a tu prójimo como a ti mismo…". Juan en su carta a los Corintios (Cr 13) desarrolla el significado del amor cristiano, el cual debe ser incondicional y misericordioso, nunca se dijo que Jesús vino a crear una Iglesia para juzgar a quienes no se sometan a sus principios.

Así las cosas, tenemos entonces que el cristianismo no tiene justificación para discriminar, odiar o excluir a quienes actúan o piensan diferente, esto incluye por supuesto a la población LGTB, y hacerlo más bien entra en contradicción con el Evangelio de Jesucristo, que debe ser amor puro: "…y el verbo se hizo carne…" (Jn 1).

D. ¿Debemos obligar, en esta sociedad moderna, a vivir en un determinado modelo de familia? De ser así: ¿cuál es la familia "tradicional" Cristina?

Cuando nos atrevemos a señalar un solo tipo de familia (eje: padre, madre e hijos) dejamos por fuera muchos otros tipos de familia, no sólo las homosexuales, también las familias donde solo tienen al papá, o solo la mamá, o niños que viven con sus abuelas, o tíos, etc. les excluimos y les privamos y nos privamos de practicar el Evangelio, porque al tratar de encajonarlos en un solo tipo, estamos excluyendo, marginando y esto es una verdad, nada lo puede maquillar. Al querer excluir a las poblaciones diversas no sólo cometemos pecado contra ellos sino contra quienes no siéndolo, están imposibilitados de encajar en ese patrón "tradicional" de familia. Algunos dirán, "es la voluntad de Dios!" Pero quienes somos para juzgar la voluntad de Dios para con nuestro prójimo.

Por otra parte, SS el Papa Francisco ha indicado que en la Iglesia debemos ser como hospital de campaña, preocuparnos primero por la pobreza, desigualdad y él hambre antes que lo moral (explicado arriba). También ha dicho el Papa con ocasión a la posibilidad de recibir la comunión de las parejas divorciadas (bastante excluidas de la Iglesia): "...Está lo que yo he hecho, después de los dos sínodos, Amoris laetitia… Es algo claro y positivo, que algunos con tendencias demasiado tradicionalistas combaten, diciendo que no es la verdadera doctrina. Sobre la cuestión de las familias heridas, he dicho en el capítulo octavo que hay cuatro criterios: acoger, acompañar, discernir las situaciones e integrar. No se trata de una norma rígida. Abre un camino, un camino de comunicación…" El Papa nos llama a incluir, nunca a excluir, pero somos tercos como los judíos de entonces.

E. ¿Y, los verdaderos enemigos de la familia cristiana?:

Fácil, si dejamos de mirar para donde los fariseos quieren que veamos, apartaremos de nuestros ojos el velo gris que nos impide ver el dolor y el sufrimiento real de nuestras familias, enumero a continuación algunas y que merecen por mucho, una marcha con un millón de asistentes como la organizada por la Iglesia Católica a finales del año pasado:

  1. La pobreza: hoy en día, en CR hay un millón de compatriotas bajo la línea de pobreza, sí, una quinta parte de nuestra población no puede si quiera, ir a ver una película en múltiplaza con sus hijos, parte de esta misma gente tiene poco acceso a comida, agua, salud y mucho menos educación de calidad, esta gente tendrá también una gran dificultad de tener un encuentro verdadero con Cristo, y más bien, cada vez más, tenemos familias pobres que se dedican al narcomenudeo, robo, o mercado negro, empujados por la ignorancia y la pobreza(la peor de las mezclas).
  2. La corrupción: sí, aunque no parezca, la corrupción es quizá, el peor enemigo de la familia, la corrupción es culpable de que el Estado cumpla su función social de protección de la población y por ende de la familia, suprimiendo las oportunidades para generar igualdad y repartición equitativa de la riqueza.
  3. La violencia: estamos viviendo una de las etapas más violentas de nuestra sociedad, hace 25 años, no habían narconovelas, las noticias de sucesos no ocupaban la mitad del noticiero(como sucede hoy), y más grave aún, no veíamos en las portadas de los diarios más vendidos, imágenes de cadáveres mutilados al lado de una "modelo" semidesnuda, y todo esto como "pan de cada día" lo ven nuestros niños y niñas, es lo que ven todos los días en la mesa junto al desayuno.
  4. El Machismo: este podría ser uno de los peores enemigos de nuestra familia y de los más antiguos. Hoy día, persiste una gran violencia encubierta contra las mujeres, basta ver las tasas de casos de maltrato intrafamiliar, que suben cuando hay futbol, los femicidios, los abusos sexuales contra niñas. En CR una de cada cuatro mujeres indicó haber sido víctima de algún tipo de abuso sexual (que como mínimo el 80% son cometidos por miembros de la propia familia). El sometimiento a las labores domésticas y la restricción a estudios superiores, el desnivel en la labor de la crianza de los hijos y las responsabilidades del hogar.

En fin, muchas son las amenazas a nuestras familias, pero los homosexuales y las lesbianas están muy lejos de serlo.

F. La politización/politiquería de una marcha “por la familia” en plena campaña política.

Siempre he sido crítico de la jerarquía de la Iglesia Católica en CR(porque existen otras que no son tan conservadoras) debido al silencio que acostumbran guardar en temas políticos de interés nacional. Por ejemplo con el tema de la corrupción en el caso del #Cementazo, lo que uno esperaría es que la Conferencia Episcopal de Costa Rica se hubiese manifestado vehementemente.

Pero curiosamente si le vemos cada cuatro años, y justo en campaña electoral, convocando a una marcha que se encubre en decir que se lleva a cabo en favor de la familia, pero detrás vemos que funciona como plataforma para políticos y candidatos que están manchados en los capítulos de corrupción más grandes de la historia del país, o por ejemplo que llegan al plenario legislativo a venderse de manera corrupta a favor de los negocios particulares de unos pocos en perjuicio de, sí, acertaron, la familia costarricense.

Daré solo unos pocos ejemplos:

  1. Antonio Alvares Desanti, del partido más corrupto de este país viene de picada en las encuestas, pero apareció en portada de todos los grandes medios de comunicación encabezando la marcha por la familia.
  2. Juan Diego castro, encabeza las encuestas, afirma ser anti-ideología de género y pro-familia, pero al parecer, al igual que los fariseos de antaño, no practica lo que dice y ha tenido distintas familias.
  3. Luis Vásquez diputado del PUSC cada vez que en la Asamblea sale a relucir su partido con escándalos de corrupción dedica su tiempo de control político a hablar contra la "ideología de género"
  4. En 2014 Otto Guevara asistió a cuanto culto religioso pudiera (siempre y cuando hubieran cámaras), incluso fue a misa y el Cuerpo de Cristo terminó en la bolsa de su camisa, hoy sabemos con certeza que el suyo, es el partido que ha estafado al país con millones de dólares de la deuda pública.
  5. Fabricio Alvarado, quien hoy aparece como el gran mesías, el líder de una unión farisea cristiana en CR, no solo ha servido de plataforma en la Asamblea estos cuatro años para el PLUSC sino que es un candidato monotemático, ya que además de asegurar que prohibirá el matrimonio homosexual, no conoce de ningún otro tema de verdadero interés nacional, y lo que es peor, asegura denunciará el Pacto de San José (Convención Interamericana de Derechos Humanos) vaya disparate

G. ¿Cuál debe ser el papel de la Iglesia en la política nacional?:

Así como lo afirma Francisco, debemos olvidar lo moral, eso lo debemos practicar a lo interno y no juzgando y castigando a diestra y siniestra.

Más bien, me gustaría creer que nuestra misión en una sociedad diversa y pluricultural debe ser la de ser críticos de la desigualdad social y garantes de la justicia social. Desempolvemos los estudios de la Doctrina Social de la Iglesia, dediquemos más horas para estudiar estos preceptos en los púlpitos de grupos como Matrimonios en Victoria, Alpha o Vives y menos tiempo a charlas para demostrar "científicamente" la pecaminosa y "antinatural" vida homosexual o perdiendo el tiempo recogiendo firmas para impedir que avancemos en materia de Derechos humanos.

¿Es acaso que nos olvidamos de lo logrado cuando seguimos ese camino? Donde están los obispos progresistas como Monseñor Sanabria que fue parte de la creación del Código de Trabajo, la CCSS y las Garantías Sociales porque dejo a un lado sus prejuicios y se unió con los comunistas? Es que no nos llega el mensaje de mártires locales como Monseñor Romero que por defender al pobre murió con un tiro en la cabeza justo al momento de la consagración del Cuerpo de Cristo, a manos de un gobierno corrupto que protegía a los ricos? Mucho puede lograr la Iglesia por las familias si dejáramos las prácticas fariseas y acogemos el evangelio puro como ya muchos y muchas lo han hecho desde nuestra Iglesia.

Termino con las palabras de SS Francisco:
"-El mensaje más radical de la Iglesia desde siempre, desde el Evangelio, es condenar la locura del dinero. ¿Por qué ya no se entiende este mensaje?"