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Si usted visitó las zonas costeras en estas vacaciones de fin y principio de año imagino que estará de acuerdo conmigo cuando pienso que en las zonas costeras hacen falta y mucha falta, fuentes de empleo. A ver, hágase la pregunta, ¿cuántos de sus compañeros de trabajo o de la universidad son originarios de Guanacaste, Puntarenas o Limón, y migraron al Valle Central para buscar trabajo?

No basta solamente en seguir pensando que el turismo es “nuestra gallina de los huevos de oro” y que el turismo debe resolver en las zonas costeras aquello que los gobiernos no logran resolver, porque tal parece que ninguno le quiere meter mano al problema...

Si en Guanacaste tenemos un aeropuerto y en Limón y Puntarenas tenemos puertos por donde ingresan y salen una enorme cantidad de nuestras exportaciones e importaciones, ¿Por qué en esas zonas escasean los parques empresariales? Se necesitan nuevas empresas que sirvan para la atracción de talento y desde luego que una zona franca también dinamiza muchos otros sectores de la economía, como vivienda, servicios y comercio

Los fríos números: según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INEC), tomados de la Encuesta Continua de Empleo del III trimestre del 2017, la tasa de desempleo a nivel nacional está en 9.4%, pero si observamos las tasas de desempleo por regiones de planificación, tenemos que en la región Chorotega, que abarca toda la provincia de Guanacaste, el desempleo es del 12.9%. Aún más grave es el desempleo en la Región Pacifico Central (parte de Puntarenas) con 14.9% (esto es 5.5% más que el promedio nacional) y la región Brunca con 12.7%. La que mejor índice de empleo tiene en comparación con las mencionadas es la Región Huetar Atlántica (Limón) con 9.1%, indicador que tiende a estar por debajo del promedio nacional, en gran parte gracias a la instalación en la zona de APM Terminal y Japdeva.

Entonces, qué nos ofrecen los candidatos a la presidencia, ¿cómo mejorarán los indicadores de las regiones más vulnerables al desempleo? Al menos yo no he escuchado a ninguno hablar de esta problemática que viven miles de costarricenses en las provincias de Limón, Puntarenas y Guanacaste. No se “embarcan”, hablan de manera generalizada del desempleo y pasados cuatro años, los habitantes de estas zonas no tendrán ningún cambio en sus fuentes de trabajo...

En la actualidad escuchamos al señor Antonio Álvarez Desanti prometiendo 150 mil nuevos empleos en los próximos cuatro años, pero de esos 150 mil, ¿cuántos serán para las zonas costeras? y ¿cómo hará para que esas nuevas vacantes se instalen de manera permanente en Guanacaste, Puntarenas o Limón? ¿Esos 150 mil puestos de trabajo son netos o brutos? Es decir, no se vale, si genera 20 mil empleos, pero pierde dos mil; al final no habrá generado los 20 mil, tiene que decir que perdió dos mil y que al final en la balanza tendrá 18 mil.

El doctor Rodolfo Hernandez dice que quiere mejorar la productividad y el empleo con políticas públicas y con una mejora en la educación técnica ¿tiene el señor Hernández capacidad para prometerle a un joven que observé en playa Conchal vendiendo agua de pipa, que en su gobierno tendrá la oportunidad de trabajar en un centro llamadas, donde podrá perfeccionar su inglés, tendrá oportunidades de crecimiento profesional y que además no tendrá que dejar su casa para migrar al Valle Central?

Rodolfo Piza con su “brillante” eslogan nos dice “quién dice que no se puede”, entonces que nos diga cómo su gobierno mejorará los índices de empleo en las zonas costeras, llevando nuevas empresas, creando nuevos parques empresariales, aumentando el empleo, algo que no han podido hacer los gobiernos de los últimos 20 años. Porque si su eslogan de campaña reza “quién dice que no se puede” es como decir al mejor estilo de Obama “Yes, we can”, ¿O no?

Juan Diego Castro (quien ya me bloqueo en redes sociales) ¿qué ideas y propuestas para generar empleo en territorios tan golpeadas por el narcotráfico (inseguridad) tiene? ¿Le tenderá la mano a compatriotas que han visto cómo las promesas de un mejor futuro se han ido diluyendo con los años? ¿De qué manera evitará que estos habitantes no tengan una actividad ilícita como su única fuente de ingreso?

Carlos Alvarado, ¿cómo evitara la pérdida de más empleos? ¿cómo atraerá nueva inversión extranjera? ¿cómo generara nuevas fuentes de empleo y que porción les corresponderán a las zonas costeras? ¿cómo puede un nuevo gobierno PAC colaborar en bajar los costos de producción de los empresarios?

Sobra decir que todas estas preguntas también son para el resto de los candidatos, de quienes he escuchado muy poco en lo que a este tema refiere.

Nuestra realidad

Tenemos un Valle Central colapsado ante el enorme desorden vial, la poca planificación y la nula inversión en infraestructura moderna que desahogue nuestras vías de comunicación. Me pregunto ¿cuánto ahorraría una empresa exportadora de productos de manufactura que se ubique en Limón y evite trasladar sus productos desde el Valle Central?, ¿se imaginan un Intel en Limón o Guanacaste o un Saret en Puntarenas? Es decir, si existen en esas zonas que bueno, pero ¿por qué no hay más? Es necesario que el sector empresarial se pronuncie y nos cuente qué hace falta para que ellos se instalen en las costas, ¿será falta de capacidad técnica de la mano de obra e infraestructura?

¿Nuestros futuros gobernantes piensan que serán electos y gobernarán solo para el Valle Central? Han olvidado que, en muchas elecciones, las zonas costeras han jugado un papel determinante en la elección de Presidente de la República.

Es necesario que los candidatos les empeñen su palabra a los habitantes de esos territorios donde escasea el empleo y donde los tentáculos del narcotráfico y el crimen organizado les roban el sueño a las familias ante la falta de fuentes licitas de ingresos. No se trata solo de hacer la promesa, sino también de que después todos reclamemos su cumplimiento, en pro de un mejor futuro para nuestras costas.