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El AyA tiene como mandato de ley el garantizar el agua potable a la población en todo el territorio nacional, entre estas, a las comunidades de Guanacaste. Es por ello que se requiere concretar los acueductos de Bagaces, Cañas-Bebedero y los acueductos costeros de Santa Cruz y el de Sardinal-El Coco-Ocotal. Los estudios hidrogeológicos y el monitoreo continuo realizados por el Comité Técnico Interinstitucional (MINAE-SENARA-AyA) han demostrado en esta unidad hidrológica sí hay suficientes fuentes aprovechables para las diversas necesidades de la provincia, pero hay limitaciones de infraestructura para su aprovechamiento, conducción y distribución para el consumo humano de las poblaciones.

En los cantones de Santa Cruz y Carrillo (distrito Sardinal), los acuíferos costeros se han salinizado o están en alto riesgo. Por su cercanía al mar, estos acuíferos son altamente vulnerables a que se rompa el equilibrio entre agua dulce y salada por la baja en las lluvias o la sobreexplotación. Penosamente, ambas condiciones se dieron en estas comunidades, especialmente por la fuerte sequía de 2014-2016.

Soluciones técnico-científicas

La solución en ambos casos es invertir en proyectos que permitan aprovechar los acuíferos del interior de la provincia, como Nimboyores o Sardinal. Gracias a los estudios hidrogeológicos permanentes del CTI y, en el caso de Sardinal, con el acompañamiento de la UCR, tenemos la certeza técnico-científica de que los dos acuíferos cuentan con la capacidad de recarga y la cantidad y calidad de agua para abastecer la demanda y aún mantener una saludable reserva. Por su ubicación, no tienen riesgo de salinizarse.

Los estudios arrojan que, para el acueducto Sardinal-El Coco-Ocotal, se pueden aprovechar, de manera segura, 70 litros de agua por segundo (l/s), pues se está dejando sin explotar una reserva de un 60% de la recarga del acuífero (que es de 660 l/s en la época seca más crítica y 1100 l/s en promedio). Con el volumen de 70 l/s, se beneficiarán 34.000 personas en un plazo de 25 años gracias a una inversión de ¢1.730 millones.

Por su parte, el acueducto costero de Santa Cruz beneficiará a 50.000 personas de manera directa (75.000 si consideramos la población flotante) y su inversión es de ¢8.000 millones.

Aprovechamiento sostenible

Como compromiso con la protección de los acuíferos Sardinal y Nimboyores, se ha venido implementando la metodología definida por SENARA para el diseño y ejecución de los Planes de Aprovechamiento Sostenible (PAS) en pro de una gestión integrada del recurso hídrico. Para este fin, trabajamos juntos SENARA, MINAE, AyA, municipalidades, ASADAS, asociaciones de desarrollo, universidades y grupos de vecinos.

Lo anterior muestra la relevancia de la participación de la ciudadanía en estos procesos. En el caso del acueducto Sardinal-El Coco-Ocotal, se cuenta con el apoyo de la municipalidad, las asociaciones de desarrollo y se distribuye información en sesiones del Concejo Municipal, en actividades en el parque, escuelas y colegios y hasta en visitas casa por casa. En ese mismo esfuerzo, los documentos de interés público se encuentran disponibles en www.presidencia.go.cr/agua.

En el caso de Santa Cruz, el proyecto ha sido impulsado, diseñado y se administrará en conjunto entre la institución y 14 Asadas, quienes tienen el aval de sus asambleas.

Por lo anterior, avanzamos en la construcción de acueductos que garantizarán el agua a Guanacaste con la convicción de que atendemos una urgente necesidad social. Aún si existen algunas voces opositoras –a las que también hemos escuchado–, tenemos la certeza de que nos acompañan los estudios científicos y la legalidad, las instituciones públicas y, principalmente, las comunidades, asegurando el agua como un bien de dominio público y el acceso al agua como un derecho humano fundamental.