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    octubre 4, 2017

    Tango Down

    Por Diego Delfino
    Tango Down

    1.

    Autogol de Zapote

    — El Consejo de Gobierno anunció ayer la suspensión de los directores del BCR que no acataron la solicitud del presidente Solís de renunciar. La decisión parece apresurada; se había anunciado que iniciarían el procedimiento ordinario sancionatorio con vista a destituirlos…

    — Tan poco preparado estaba el Consejo de Gobierno que no pudo nombrar directores sustitutos, porque a los que tiene alineados les fue prometido que serían permanentes, no temporales. Así dejan al BCR acéfalo por al menos una semana, justo cuando arde Troya. Recordemos que el gerente general está suspendido y el reporte de auditoría interno pronto a ser entregado.

    — La famosa línea divisoria en la junta directiva del BCR —aludida por el informe de la SUGEF— la marca la cercanía relativa de los directores a Casa Presidencial. Renunciaron dos de los más cercanos, se aferraron a sus puestos dos del PLN, dos del PAC pero no de la tendencia luisguillermista, y una, Paola Mora, cuya alianza y lealtad es —pública y notoriamente— hacia Mariano Figueres.

    — Hay 15 actas de la junta directiva del BCR desde el año 2015 donde 4 directores cuestionan repetidamente a la administración del banco por el crédito de Sinocem. Cuestionan que se haya desembolsado la totalidad de la línea de crédito para importación ($20 millones) y 3.000 millones de colones de la línea de crédito para nacionalización, sin que el cemento hubiese sido comprado, cuestionan también que el dinero se haya girado a una empresa inscrita en Hong Kong que no tenía actividad comercial, y sin verificar a quién le pertenecía. Esos 4 directores son Mónica Segnini, Evita Arguedas, Francisco Molina y el renunciado Gustavo Arias.

    — En un ambiente tan enrarecido, la remoción a la fuerza de los directores más lejanos a Zapote buscaría lograr dos efectos: tirar la virgen al volcán para apaciguar a la opinión pública dando la impresión de que se está actuando sin llegar al fondo del asunto, y detener —o como mínimo entorpecer— las investigaciones en curso acerca de la forma insólita en que se manejó el crédito de Sinocem. Los 4 directores que unieron fuerzas en la carta del lunes (Segnini, Arguedas, Molina y Raven) alegan que las cuestiones operativas las manejaban exclusivamente el gerente general Mario Barrenechea, y la entonces presidenta del Banco, Paola Mora.

    — La actual presidente, minutos antes de ser suspendida por el Presidente de la República, me ofreció una extensa entrevista. Les sugiero servirse un café adicional y leerla.

     

    2.

    ¿Quién es el Gran Jefe?

    El exdirector de la Dirección General de Aduanas (encargado de controlar el tráfico de mercancías en nuestras fronteras –cemento- y el pago de impuestos) Benito Coghui, reveló el día de ayer, bajo juramento, que funcionarios públicos de alto nivel estuvieron trabajando para un patrón que no era el pueblo de Costa Rica.

    — Puntualmente, Coghi dijo que Victor Morales Zapata (diputado de reciente fama en el radar público por las llamadas a nombre de Juan Carlos Bolaños y los almuerzos con Paola Mora) Fernando Rodriguez (viceministro de Hacienda al que ustedes recuerdan por el “impuesto a Netflix”), Welmer Ramos (exministro de Economía que quedó enojado con Carlos Alvarado tras la derrota en las internas del PAC pero muy contento tras la designación como futuro diputado por Heredia), Otto Guevara (no necesita referencias) y, lamentablemente el Presidente la República, estaban a la orden de JCB (esto último no lo dijo, lo evidenció la prensa después). Todo esto lo sostuvo el hombre ayer bajo juramento, alegando tener pruebas. 

    — Benito mostró mensajes de texto que aseguró procedían del viceministro de Hacienda: “Te anotaste un punto a favor en zapote, era importante y “el big chief está a la espera de que se aclare el tema”. La gravedad de sus afirmaciones removió cada pared de la casa de cristal, por lo que rápidamente se emitió un comunicado a nombre del viceministro, en el cual ¿aclaró? sus manifestaciones dando a entender que eran producto de la inocencia y el descuido. Lo extraño fue que para sacar del baile al Presidente el viceministro lanzó debajo del bus a Víctor Morales Zapata. Dudo que esto le siente bien al hoy diputado independiente…

    — Repasemos: la semana pasada el exfiscal Pessoa levantó un polvorín cuando confirmó que el letrado de Celso Gamboa le daba un cercano seguimiento a los intereses de Juan Carlos Bolaños en el Poder Judicial, argumento que fue validado por José Pablo Badilla, el abogado de Guillermo Quesada, quien aseguró que Bolaños poseía información de primera mano sobre sus expedientes en la Corte. Luego el piloto Roberto Arguedas confirmó que Bolaños le pidió paseos en helicóptero para los diputados Rolando GonzálezJohnny Leiva y Otto Guevara, todos cuestionados por sus vínculos con Bolaños… Ahora aparece Coghi asegurando que puede confirmar la trifecta de los sueños: el pulpito tendría tentáculos en el Judicial, el Legislativo y el Ejecutivo. ¿Cómo amasó tanto poder este hombre? 

    — Las acusaciones de Coghi ayer no son tema menor. Si en efecto el viceministro de Hacienda habló, sin estar facultado, en nombre del Presidente e incluso le endilgó el otorgamiento de puntos a favor de Benito por favorecer a JCB, se demostraría un interés directo y espurio en favorecer a toda costa a JCB, un interés que parece estaría bordeando la ilegalidad, induciendo a error a un subordinado para lograr un cometido más que cuestionable. ¿De verdad utilizó el viceministro el nombre del Presidente en su beneficio? O, peor todavía ¿estaba facultado por el Presidente para hacer estas gestiones a nombre de Juan Carlos Bolaños? Más claro todavía: ¿Nos mintió el Presidente? Porque definitivamente alguien está mintiendo. La pregunta es hoy: ¿quién está mintiendo? y ¿por qué tantas personas faltan a la verdad con tanta vehemencia?, ¿qué protegen?, ¿qué esconden?

    — Yo estaba en el Estadio Nacional cuando el Presidente dijo “Reitero con respeto y sinceridad, cuando me equivoque, corríjanme. Cuando me pierda, búsquenme”. También dijo ““En esta nueva administración, el pueblo tendrá la posibilidad de escrutar, día a día, nuestras acciones, así como de señalar y censurar nuestras omisiones, para exigir las rectificaciones que correspondan”…

    — Señor Presidente: lamento decirle lo que ya le dije antes, usted está, en efecto perdido.  Y ya no hay tiempo para perderse más. O lo están vendiendo por todo lado o se está vendiendo usted solo. Y no, no es un complot de Liberación Nacional. Es la realidad, tocando la puerta: estamos frente a un enorme caso de corrupción del cual apenas conocemos la superficie. Sí, lo antecede a usted. Sí, trasciende al partido. Sí, toca a muchos otros. Pero definitivamente toca a su Gobierno: ya no hay forma de tapar el sol con un dedo. Señalo y censuro entonces sus omisiones como usted mismo lo pidió. Exijo todas las rectificaciones que correspondan… porque caso contrario esto solo se va a poner peor. Señor Presidente, usted dijo que quiere ser recordado como un hombre honrado… no deje pasar la oportunidad de escuchar a su país que demanda hoy honestidad, respeto y coherencia.

     

    3.

    Requiem for Chamuko (por Cristian Cambronero)

    — Su lápida solo va a decir la fecha, porque no se le podría poner ni nombre. Poco después de las 4 de la tarde de este martes, el diablo se fue al diablo. El Chamuko pateó el balde, colgó el tridente. Se inmoló a la inversa: apagándose.

    — Con una seguidilla de tuits, el personaje anónimo más conocido de la web criolla anunció que “se retira” de las redes. Su vida fue corta en años-humano pero larga y fructífera en años-bloguero. Así empezó en 2007 en pleno auge de los blogs con su publicación El infierno en Costa Rica. Más tarde, con la explosión de Facebook y Twitter, el El Chamuko se volvió mucho más grande que su propio infierno.

    — Lo que nació envuelto en las más santas intenciones como una plataforma de denuncia para perseguir la corrupción, mutó en un personaje con una marcada agenda política y politiquera. El Chamuko publicó por igual denuncias de claro interés público, como quejas y pleitos de patio de interés mucho menos claro.

    — Denuncias falsas o flojas, chismes infundados e intrigas malintencionadas, también formaron parte de la turbia agenda. Todo marcado por el anonimato del autor y un paupérrimo trabajo de comprobación y verificación.

    — Sus últimos días no fueron los mejores. Algo pasó, y quien haya seguido la evolución del personaje lo habrá notado. El Chamuko estaba poseído; pero nadie sabe por quién. ¿Verdad?

    — Como los tiempos de Dios, los del diablo también son misteriosos. El timing de su retiro no se puede pasar por alto: el mae canta viajera en medio de uno de los escándalos políticos más sonados que recuerde nuestra generación. Con el cementazo, el Chamuko no hizo fiesta; guardó silencio. Para terminar de atizar el fuego, su compadrazgo con Celso Gamboa ha sido evidente en la red desde hace años. Está claro que, como en el circuito judicial, en Cuesta de Moras, y en Zapote, Celso tenía en el infierno un servil porrista.

    — Este martes, entre sus últimas palabras le dedicó algunas a Delfino. “Siempre quiso ocupar mi lugar”, escribió el Chamuko. ¡Vaya ganga!  Y aprovechó para soltar veneno: “Por ese respeto no publiqué una denuncia que pasó un cercano a él, por ser del ámbito personal”. Y es esa línea la que lo retrata: El Chamuko acabó sus días como un vulgar chantajista, un bully envalentonado por su anonimato cobarde.

    — No se le va a extrañar. Ni a él ni a sus “buenas” intenciones, que de eso está lleno el camino al infierno.

     

    4.

    Barbas en remojo

    No entiendo por qué El Chamuko decidió hacer de su despedida un tema personal. No sé por qué aludió a mí. No lo considero mi némesis ni mi enemigo. Yo no tengo enemigos. Él/ellos hacen/hicieron su “trabajo”, yo hago el mío. Jamás me pareció que lo suyo tuviera que ver con lo mío (de eso hay extensa documentación) y no veo por qué alude a que yo deseo hacer lo que él/ellos hacía/n. Es evidente que no es el caso. Pero vamos: ya fue. Que me le/s vaya bien.

    Aprovecho de todos modos la inusual situación para dejar en autos lo siguiente: no discuto con troles y no discuto con anónimos. Quien tenga algo que decir de mí con fundamento, será siempre bienvenido a hacerlo. Si espera una respuesta, que con gusto ofreceré, habrá de firmar y sustentar lo que dice.

    No debería ser necesario decir esto pero a mí no me interesa ser figura pública. En lo absoluto. Me interesa mi trabajo, punto. Tengo 15 años en esto: no nací ayer ni me chupo el dedo. Estoy consciente de que con una alta exposición el grado de críticas, basureos y serruchos se intensifica. Me parece bien, me parece sano, saludable y hasta deseable. Habrá un poco de mala leche, habrá un poco de resentimiento, habrá un poco de ajuste de cuentas… pero en medio de aquello y lo otro habrá también un sano escrutinio, una crítica oportuna y una duda necesaria. Bienvenido sea cada uno de esos impulsos, cada una de esas preguntas.

    No pretendo que mi trabajo agrade a todos: sería tan absurdo como temerario. Basta con que me agrade a mí y con que yo pueda irme a dormir tranquilo. No escribo para quedarle bien a nadie mucho menos para complacer convicciones ajenas. Yo respondo a mi consciencia y a mi visión de mundo, que no impongo: solo comparto. Lo mío es lo mío, al que le viene, le conviene, y al que no, pues no. Estoy seguro de de que muchos otros podrán hacerlo mejor: ojalá lo hagan.

     

    ​7.

    Palabras Prestadas

    No confundamos la denuncia anónima en un contexto judicial, con usar el anonimato para atacar y difamar al enemigo de turno“.

    — Eli Feinzag.

    “O Morales Zapata engañó al viceministro de Hacienda haciéndole creer que venían instrucciones de Presidencia o efectivamente había órdenes”

    — Frank Rodríguez.

    “¿Y ahora sí es hora de salir a la calle o seguimos esperando el “momento justo”?”.

    — Susana Soto.

    8.

    Botonetas

    — En La NaciónNueva etapa de mercado limonense estará lista a finales de octubre.

    — En La Nación: Dije el abogado de la exdefensora de los Habitantes, Ofelia Taitelbaum Yoselewich, que la acusación como sospechosa de 104 delitos, tiene un “trasfondo político“.

    — ¿Mucho estrés? Dele play a… 1 Hour of Relaxing Zelda: Breath of the Wild Music

    Diego Delfino

    Es hijo de doña Teresa y director de Delfino.cr.

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