Sin duda, uno de los temas que más preocupación ha ocasionado en muchas mujeres a lo largo del mundo, es el de cómo llevar un embarazo y el proceso de parto y cuido de un bebé recién nacido, en medio de estos tiempos de pandemia por la enfermedad COVID-19.

Las preocupaciones son muchas y van desde cómo protegerse en los centros de salud a la hora de recibir atención, hasta si dar o no de mamar al recién nacido; sobre este último punto y en el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna que el globo conmemoró la semana anterior, es que desde Delfino.cr decidimos conversar con el neonatólogo y pediatra del banco de leche materna del Hospital de San Ramón de Alajuela, el doctor Robert Moya Vásquez, para aclarar algunas dudas respecto a cómo manejar el proceso de amamantamiento, en medio de la crisis sanitaria.

Ante nuestra primera y obvia inquietud (si el virus puede transmitirse vía leche materna) el médico fue enfático: no hay evidencia que así lo indique.

Se han hecho muchos estudios y hasta el momento no hay una evidencia sólida que identifique al virus dentro de la leche materna, por lo tanto todavía a nivel mundial y lo que los grandes institutos, como la Organización Mundial de la Salud o el Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, categóricamente refieren a que no hay prueba de que la leche materna transmita el virus".

Por tanto la recomendación del médico especialista es clara: la madre debe continuar con su proceso normal de amamantamiento, a pesar de la enfermedad:

Basados en la evidencia científica, los lineamientos establecen que la madre que es COVID-19 positivo o que es sospechosa, debe seguir amamantando. La recomendación mundial es que toda madre amamante a su bebé porque se sabe que la leche materna contiene una serie de componentes inmunológicos y protectores que previenen la mayoría de las infecciones. Obviamente en este momento no existe la evidencia científica para decir que la leche materna previene la COVID-19, como sí lo puedo decir de que previene neumonías, bronquiolitis o enfermedad diarréica aguda; pero extrapolando la información científica que ha existido durante muchos años con respecto a la protección que genera la leche materna sobre infecciones respiratorias, uno podría decir que sí, que probablemente un niño amamantado tenga muchísimo menos riesgo de contagiarse de una enfermedad respiratoria".

Esta postura es la que se plasma en los Lineamientos generales sobre lactancia materna y COVID-19 que el Ministerio de Salud publicó el pasado mes de marzo y que han regido el accionar de las autoridades sanitarias desde entonces.

Este documento se hizo con base a las recomendaciones de la Comisión Nacional de Lactancia Materna, de la que Moya es parte y basa sus medidas en el estudio constante de la pandemia y las investigaciones mundiales al respecto, a fin de crear un marco base para la contención del proceso de lactancia.

Así las cosas, el especialista divide el panorama que enfrentan las madres o futuras madres, en tres escenarios ante la enfermedad: el primero es aquel en el que la madre pueda estar en su casa y continuar con el amamantamiento de manera regular y los otros dos refieren a un escenario en el que ésta tenga que encontrarse hospitalizada.

Estos dos últimos escenarios refieren, primero, a uno en el que la madre, aunque hospitalizada, se mantenga estable y en condiciones aptas para realizar dar de mamar; el otro es aquel en que la madre se encuentre enferma en condición crítica y no pueda tener a su bebé en el hospital.

Para el primer escenario (de la madre sospechosa de COVID-19 pero estable y en casa), las recomendaciones son las siguientes:

  1. Se refuerza la recomendación de continuar con lactancia materna pues "los beneficios superan los riesgos"  (pueden revisar el listado de los beneficios, más adelante en esta nota).
  2. A la hora de amamantar se deben extremar las medidas higiénicas: lavado de manos antes de tocar al bebé, aplicación del protocolo de estornudo y tos y usar mascarilla quirúrgica mientras se amamanta.
  3. Además, se debe vigilar al niño y a su madre durante el periodo de aislamiento domiciliar.
  4. Si la madre se extrae leche materna con un extractor manual o eléctrico, la madre debe lavarse las manos antes de tocar las piezas de la bomba o el recipiente donde va la leche materna y seguir las recomendaciones para una limpieza adecuada después de cada uso.
  5. La madre debe utilizar una bata limpia previo al proceso de amamantamiento del niño.

En el segundo escenario, es decir, cuando la madre esté hospitalizada y sea confirmada o sospechosa de padecer la enfermedad, las recomendaciones son las siguientes:

  1. Que la madre y el bebé permanezcan en la misma habitación sin ningún otro paciente en ese espacio, con el bebé en una cuna a 1.8 metros de la cama de la madre o incubadora cerrada y tomando precauciones para evitar contagiar el virus a su bebé, manteniendo las medidas de higiene recomendadas.
  2. Idealmente, debería haber otro adulto sano que cuide al bebé en la habitación (el doctor Moya recomienda que sea parte del personal de Salud), quien también debe cumplir con las medidas higiénicas establecidas.

Finalmente, y en esto el médico fue enfático, la separación temporal de la madre y del menor (el tercer escenario) se recomendará solo cuando las condiciones hospitalarias no se presten para establecer admisión conjunta:

En estos casos a la madre se le podría extraer la leche y, bajo ciertos requerimientos, se puede enviar a la casa del bebé y mantener al menor con la leche de su mamá, aunque esta esté hospitalizada y estén separados físicamente".

Para estos casos las recomendaciones son:

  1. Que se aliente a las madres que pueden continuar con la lactancia materna, extrayendo su leche con un extractor estéril para su uso personal.
  2. Antes de extraer la leche materna, las madres deben practicar el lavado de las manos.
  3. Después de cada sesión de extracción, todas las partes que entren en contacto con la leche materna deben lavarse a fondo y la bomba completa debe desinfectarse.
  4. Se deben brindar las condiciones necesarias para la conservación de la leche materna (congelador) y establecer un protocolo local para el traslado de la leche materna congelada al niño o niña.
  5. Las madres y las familias pueden necesitar orientación y apoyo adicionales para continuar con el amamantamiento.

Beneficios de la leche materna

Recordar los beneficios de la leche materna nunca está de más y por eso le pedimos al doctor Moya que nos los enumerara para que quede claro por qué es que las autoridades señalan que, en este momento de pandemia, "los beneficios de amantar superan los riesgos".

El doctor empezó enumerando los beneficios para el niño: la leche materna es el alimento más completo e integral que puede recibir un recién nacido, con más de 250 nutrientes; además previene la gran mayoría de las infecciones que existen y ayuda contra varias enfermedades infecciones.

Según el médico, al niño no le falta nada más que esta leche durante los primeros 6 meses de vida y después de ese periodo y hasta los 2 años y medio de edad, la recomendación es seguir con la lactancia acompañada de otros alimentos.

Además, el doctor señaló que la leche materna previene enfermedades crónicas a futuro y aseguró que el bebé que es amamantado tiene menos posibilidades de ser persona obesa, hipertensa o diabética cuando sea grande. Moya también aseguró que los niños que consumen leche materna tienen un coeficiente intelectual mayor al ser adultos.

En la rama psicológica, además, el proceso de lactancia da más confianza al menor en el mundo, potencia el apego con su madre y también impulsa su desarrollo psicológico.

Por otro lado también es beneficioso para la madre, pues ayuda a disminuir el riesgo de enfermedades en la mujer como el cáncer de ovario, la osteoporosis y los sangrados post parto, al tiempo permite retomar el peso corporal de la madre y favorece su esquema psicológico.

Por último, la lactancia materna también tiene un componente social y de apoyo al medio ambiente que no se puede dejar de lado porque de hecho, es el lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna de este 20202: "Apoyemos la lactancia por un planeta saludable".

Según aseguró el médico, este proceso ayuda a reducir los costos económicos de salud de un país pues disminuye las enfermedades a futuro de sus ciudadanos, al tiempo que disminuye la contaminación ambiental ya que es un alimento que no produce contaminantes ni necesita mayor proceso industrial previo a su consumo.

La recomendación es clarísima: la lactancia materna es un proceso importantísimo para el bebé, para la madre y para el mundo y por eso, en media pandemia, no debe dejarse de lado.

Donación de leche humana

Ahora bien, hay otro tema importante que es necesario tomar en cuenta respecto a la leche materna, en este proceso de pandemia por COVID-19.

Según indicó el doctor Moya, debido a la pandemia, los bancos de leche han visto reducida su captación de donantes pues ha crecido el miedo de las madres a acercarse a las instalaciones físicas de los bancos (ubicados en el Hospital de las Mujeres, La Carit y en el Hospital de San Ramón).

Por esta razón, estos bancos de leche han tenido que implementar una serie de estrategias nuevas, encaminadas a acercar al banco a los hogares de las madres.

Según explicó el médico, el llamado a que las madres de recién nacidos se acerquen a donar continúa ¿cómo hacerlo de manera segura en medio de la pandemia? Se los detallamos a continuación.

Lo primero que se debe hacer ahora es llamar a los centros médicos con banco y coordinar la entrevista previa que se requiere para que la mujer sea donadora; posteriormente se evaluará a la mujer, mediante exámenes médicos y de capacidad de producción de leche, para definir si ésta cumple con los requisitos necesarios.

Tras todo el proceso anterior, los funcionarios del banco se acercarán a los hogares madres para tomar la donación al tiempo que se habilitan espacios en las instalaciones físicas de los hospitales para que las madres no tengan que acercarse a las zonas donde se atienden a los pacientes enfermos por COVID-19.

En la Carit, por ejemplo, la donación se está yendo a tomar a la casa de las madres; y en San Ramón, el mismo personal de salud habilitó una zona aparte del hospital y el área donde se atiende al resto de pacientes, y ahí se realiza el proceso previo. Luego la madre y el personal de acuerdo para desarrollar una ruta de la leche que cada una o dos semanas, permita que las personas funcionarias vayan en un carro debidamente protegidas, al hogar de la madre a recoger la leche.

Según indicó Moya, la leche que se recolecta se traslada al hospital y se realizan los procesos previos para evitar que los gérmenes ingresen a ella, antes de brindar el alimento a los menores que lo requieren:

El proceso de donación siempre ha cumplido con todos los criterios internacionales para proteger la leche de todo tipo de infección. El punto ahora era vigilar un poco más la llegada de la leche y de las donadoras al hospital".

Los niños con madres enfermas con COVID-19 no aplican para ser beneficiarios de los bancos de leche humana de la Caja, pues el objetivo es que se mantengan con la leche de su madre en la medida de lo posible, ya que la misión del Banco es que se amamante a los bebés prematuros.