Es claro que es más atractivo ver un video editado con talento para vender una teoría de conspiración que leer un largo artículo desmintiéndolo.

Por ese motivo iniciaremos con un rápido resumen de por qué no es prudente creer de primera entrada en lo que dice Plandemic ni compartir el “documental” sin ponerlo en perspectiva.

  1. Judy Mikovits, la protagonista, no es una reconocida científica, es una viróloga completamente desacreditada por la comunidad científica, más bien “famosa” por ser una referente de los “antivacunas”
  2. Mikki Willis (director) dista de ser un documentalista o periodista respetado. Es un cineasta amateur que suele trabajar ángulos “mediáticos” para llamar la atención
  3. Mikovits acaba de publicar un libro (Plaga de Corrupción) que ya se convirtió en un éxito de ventas en Amazon gracias a este video que más que un serio aporte científico es una campaña publicitaria amparada en desinformación
  4. Las afirmaciones más “escandalosas” que Mikovits hizo en la entrevista —sobre su propia carrera, la posibilidad de que el virus fuera creado por humanos y el enfoque epidemiológico adecuado para contenerlo— no tienen sustento o evidencia que las valide y fueron más bien desmentidas una tras otra en la revista Science.

Contrario a lo que dice la "entrevista" apenas inicia, Judy Mikovits no es "una de las científicas más prestigiosas de su generación".

Ahora sí, le invito a leer el resto del artículo, en el cual repasaremos las afirmaciones de Mikovits más a fondo. Finalizado el texto usted podrá comprobar que el video se dedica a vender numerosos rumores de COVID-19 utilizando información falsa amparada en poca o nula evidencia.

De previo, leamos a la bioeticista y farmacéutica costarricense Gabriela Arguedas Ramírez, quien rápidamente pone los puntos sobre las íes:

El trabajo y las afirmaciones de Judy Mikovits no pueden ni deben tomarse en serio por una razón principal: la ciencia hecha al margen de la ética no es de recibo. No debe ser legitimada a través del debate. En la ciencia se legitiman las ideas a través de la discusión. Pero lo que entra en el debate debe haber pasado, previamente, un filtro: el de la ética científica. Si alguien violenta las normas más básicas de la ética científica, debe ser excluido del debate. Sin excepción. A la humanidad le ha costado mucho dolor, muchas muertes, aprender esa lección (recordemos a Josef Mengele, por ejemplo). No vamos a dar marcha atrás ahora. La Sra. Mikovits se rehúsa a cumplir con los principios de transparencia y de responsabilidad. Sus tesis han sido ampliamente refutadas y no tienen validez científica, sin embargo, ella insiste, de un modo irracional. Cuando ofrezca pruebas ético-científicas robustas, podremos reconocerla como interlocutora. Antes no”.

Más claro, imposible.

Procedamos entonces.

Este artículo compila, resume, y traduce el trabajo de numerosos medios de comunicación de Estados Unidos, Reino Unido y Australia. Adjuntamos la lista completa de fuentes y artículos al pie del texto. Todo el crédito es de cada uno de los medios citados y referenciados. Todo lo que hicimos fue traducir, resumir, compilar y ordenar su trabajo para que fuera de fácil comprensión en español.

Este collage fue posible gracias a la ayuda de: Gabriela Castro Wedel, Gabriela Cordero Schmidt, Mauricio Vargas Aguilar, Tatiana Murillo Corrales, Alejandra Romero-Morales, Ana Lidia Fallas Conejo, José Miguel Vargas Ramírez, Kevin Johnson Murillo, Ximena López Ruiz, Silvia García-Solís, Marisol Acuña Zoch, Xavi García Sabaté, Maria Villela Herrera, Sergio Ureña Ruiz, María Fernanda Lim-Apo Vega, Karol Gutiérrez Guzmán, Sofía Guerrero Aguilera, Alessia Sofía Hernández Navarro, Ana Julia Sanahuja Vindas, Christopher Mora Aguilar, Jennifer Solis Ocampo, Dana Bonilla Sáenz y Óscar Vargas Montealegre, quienes donaron su tiempo ayudándonos a traducir el material.

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Knowtechie.com no se guardó nada en este montaje donde resumieron su impresión del "documental".

Desinformación al por mayor

A lo largo del video, Mikovits hace una serie de afirmaciones disparatadas y claramente peligrosas sobre los orígenes y el tratamiento del coronavirus. Cada una de ellas ha sido verificada y refutada por incontables medios y expertos en la materia como lo comprobaremos en este artículo.

Nótese que Mikovits es también la única supuesta “experta” en ser entrevistada en toda la película, hecho que debería provocar por sí solo serias sospechas en los espectadores.

El intercambio entre Mikovits y Willis está plagado de información falsa, no corroborada o francamente absurda, como cuando sugiere que medidas preventivas, como las instrucciones de quedarse en casa, debilitarán el sistema inmunológico de las personas y que el uso de mascarillas "activa" el virus.

En fin, a lo largo de toda la “entrevista” (que parece más bien un perfil de mercadeo para promocionar el libro), Mikovits hace afirmaciones que a) son abiertamente falsas o b) no están ni cerca de haber sido confirmadas. 

Repasemos...

#1.

La AMA dijo que los doctores iban a perder su licencia si usan Hidroxicloroquina”. 

Esta afirmación es falsa

La Asociación Americana de Médicos (“AMA” por sus siglas en inglés) nunca ha amenazado con revocar licencias médicas y aunque lo hubiese hecho, AMA no tiene la potestad para hacerlo.

#2.

Utilizar mascarillas literalmente activa tu virus. Te estás enfermando de tu propia reacción del coronavirus y si por alguna razón es SARS-CoV-2 entonces tenés un problema mayor”.

Esta afirmación es falsa.

Utilizar mascarillas no “activa” el virus. En otra entrevista, Mikovits comparte su teoría de que el virus no se propaga de persona a persona, sino que fue inyectado mediante las vacunas contra la influenza. “Es probable que haya estado en todas las vacunas contra la gripe desde el 2013 o 2015, porque fue por esa época cuando se hizo este trabajo ilegalmente”. 

Es decir, Mikovits afirma que SARS-CoV-2 ha estado dormido en nuestros cuerpos por años y que las mascarillas están “activándolo,” provocando la COVID-19. No hay evidencia que respalde esta teoría. Más bien, hay poderosas razones para creer que es falsa, por ejemplo, los exámenes para detectar la COVID-19.

Cientos de miles de personas han sido examinadas por COVID-19. Si el virus estuviera “dormido” en nuestros cuerpos, los exámenes indicarían que está presente y no habría resultados negativos en quienes han sido vacunadas contra la influenza. 

La idea de que las máscaras “activan” el virus tampoco tiene sustento. Durante semanas, ni la CDC ni la OMS recomendaron el uso de mascarillas, y aun así, el coronavirus se propagó a nivel mundial...

#3.

Italia recibió una nueva y nunca investigada forma de vacuna contra la influenza que contenía cuatro cepas diferentes de influenza, incluyendo la altamente patógena H1N1. Esa vacuna fue desarrollada en una línea de células de perro. Los perros tiene muchos coronavirus y es por eso que no han estado examinando ahí.

Es cierto que en setiembre del 2019 se puso por primera vez a disposición de la población de Italia una vacuna desarrollada a base de células y también es cierto que cubre cuatro cepas, incluyendo la H1N1.

Sin embargo, es falso que esta no haya sido investigada. La vacuna, que fue lanzada en Europa por primera vez en la temporada de gripe 2019-2020, fue puesta a prueba en Estados Unidos en la temporada de gripe 2017-2018 y se llegó a la conclusión de que era más efectiva que las vacunas tradicionales basadas en huevo.

No es anormal que la cepa de H1N1 haya sido incluida en la vacuna. En un artículo del 2017, el Centro para la Investigación y Política de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Minnesota reportó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizó la cepa de H1N1 anual usada en la vacuna.

Tampoco hay evidencia de que la vacuna viniera específicamente de una línea de células de perro. La página de la CDC (Centro para el Control de Enfermedades) incluye información sobre vacunas desarrolladas con base en líneas de células, pero ni esa  ni ninguna de las otras páginas revisadas establece esa relación.

Por último, ningún italiano fue obligado a usar esa vacuna, que simplemente era una de las opciones de vacunas contra la gripe disponibles.

#4.

El juego está en prevenir las terapias hasta que todo el mundo haya sido infectado y puedan lanzar una vacuna, sabiendo que la vacunas contra la gripe aumentan la posibilidad de adquirir COVID-19 en un 36%”.

Esto es falso. La vacuna contra la gripe no aumenta la posibilidad de contagio de COVID-19 en un 36%. 

Las afirmaciones de Mikovits tergiversan las conclusiones de un estudio realizado para determinar si la vacuna contra la gripe podría aumentar la posibilidad de contagio de otros virus

El estudio fue hecho por el Departamento de Defensa de Estados Unidos en el 2017antes de que el COVID-19 apareciera

Se estudiaron soldados que habían recibido la vacuna contra la gripe para determinar si tenían un mayor riesgo de contagio de otros virus. El estudio concluyó que existía “poca a nula evidencia que respaldara la relación entre interferencia viral y la vacunación contra la influenza.”

El estudio agrega que “aquellos individuos que reciben la vacuna contra la influenza tienen más posibilidades de no presentar los patógenos estudiados y menor riesgo de influenza cuando son comparados con individuos que no han sido vacunados.”

El estudio nunca analizó el COVID-19 y concluyó que no hay evidencia de que el virus de la influenza aumente la posibilidad de contagio de otros virus.

#5.

El documental asegura que Mikovits fue encarcelada al negarse a desacreditar el trabajo de investigación que llevó al descubrimiento de un retrovirus mortal había sido transmitido a través de vacunas.

Falso.

El caso es largo y complejo pero en resumen: En el 2009 Mikovits era la directora de investigación el Instituto Whittemore Peterson (conocido como IWP, una organización sin fines de lucro que se encuentra en el campus de la Universidad de Nevada), enfocado en el Síndrome de Fatiga Crónica.

En aquel entonces, publicó un artículo en la prestigiosa revista Science en el que aseguraba que había demostrado la asociación entre el recientemente descubierto retrovirus “virus xenotrópico murine leukemia” (XMRV) y la poco entendida condición conocida como Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), sugiriendo que el virus era la causa potencial del mismo. Numerosos intentos por replicar los resultados de su estudio resultaron infructuosos. Su investigación fue sometida a escrutinio y se determinó que utilizó métodos descuidados y figuras engañosas o alteradas. En julio del 2011, los editores de Science publicaron un “Statement of Concern” y en octubre, una retractación parcial del artículo. Finalmente, en diciembre, Science se retractó por completo. Y sí, eso fue un escándalo en la comunidad científica.

Science escribió: “Múltiples laboratorios, incluyendo los de los autores originales, han fallado en detectar con confiabilidad el virus XMRV, o algún otro MLV en pacientes con síndrome de fatiga crónica. Además, hay evidencia del pobre control de calidad en varios de los experimentos científicos del reporte...”. 

Nótese que el departamento de noticias de Science siguió toda esta saga de cerca y publicó una reconstrucción detallada de este fiasco en septiembre del 2011. La historia incluso ganó el premio Communication Award de la Sociedad Americana de Microbiología (ASM, por sus siglas en inglés.).  

En resumen: la científica resultó un fraude. Tres meses después el IWP despidió a Mikovits a razón de las serias dudas con respecto a la integridad de su trabajo

Meses después sí fue arrestada pues se le acusó de haber sustraído del laboratorio material que pertenecía al IWP. Diferentes enredos legales complicaron el caso, por lo que los cargos fueron levantados.

Después de quedar completamente desacreditada dentro de la comunidad científica por presentar un estudio falso, Mikovits inició su “carrera” contra “la gran farma” y el “Deep State” y se ha convertido en un ícono del movimiento antivacunas, etc. Así, ahora se presenta como la víctima de una gran conspiración para “silenciarla” ganando adeptos entre los fanáticos de las teorías de conspiración.

Science indica: “Mikovits no ha realizado publicaciones científicas desde el 2012, pero su trabajo desacreditado y sus líos legales la han convertido en mártir ante los ojos de algunos”.

Nótese además que Science intentó contactar a Mikovits con el fin de obtener una entrevista para el artículo donde confronta las afirmaciones de Mikovits en Plandemium. “Ella respondió con un correo electrónico vacío con dos adjuntos: una copia de su nuevo libro y una presentación de PowerPoint del 2019 titulada “Persecución y Encubrimiento”.

Es decir, para sentarse con Willis a dar rienda suelta a sus teorías de conspiración, sí. Para enfrentar una entrevista de verdad en la cual se le exigiría dar fundamento a sus afirmaciones, no.

#6.

Mikovits asegura que el Dr. Tony Fauci (director de Instituto Nacional de Alergia y enfermedades infecciosas) solicitó vía correo electrónico al Dr. Frank Rusetti que ella fuera arrestada si entraba a algún edificio del Instituto Nacional de la Salud.

Mikovits no presenta ninguna evidencia de que tal correo exista. Snopes contactó a Fauci, quien contestó:

No tengo idea de qué está hablando. Puedo categóricamente declarar que nunca he enviado ese tipo de correo a el Dr Rusetti. Hice que mi personal de tecnología de información aquí en el Instituto Nacional de Salud revisara todos mis correos y no existe nada similar. Habiendo dicho esto, nunca haría ese tipo de declaración en un correo contra nadie”.

Ni Rusetti ni Mikovits contestaron a Snopes cuando se solicitó acceso al correo...

#7.

Cuando Mikovits dice en Plandemic que no es antivacunas,  miente. Veamos esta información (que no se menciona en el documental) referente a su nuevo libro, un  éxito de ventas en Amazon, precisamente gracias a Plandemic:

Mikovits recientemente escribió un libro titulado Plaga de Corrupción, el cual fue coescrito por Kent Heckenlively, quien es un editor colaborador y fundador de la página web antivacunas Age of Autism, además de ser contribuyente habitual del Bolen Report, un sitio web que cae frecuentemente en retórica antivacunas. 

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El célebre doctor Mike dedicó un video a repasar las afirmaciones de Mikovits. Adjuntamos el enlace al final del artículo.

Otros “datos” aludidos durante la entrevista que fueron desmentidos por Science

Entrevistador:Su tesis doctoral de 1991 revolucionó el tratamiento del VIH/SIDA”.

Hechos: Su tesis doctoral, Regulación negativa de la expresión de VIH en monocitos, no ha tenido un impacto significativo en el tratamiento del VIH/SIDA.

Entrevistador:En el clímax de su carrera la Dra. Mikovits publicó un exitoso artículo en la revista Science. Este controversial artículo produjo olas de choque en la comunidad científica al revelar que el uso común de animales y tejidos fetales humanos estaba produciendo devastadoras plagas de enfermedades crónicas”.

Hechos: El artículo no reveló absolutamente nada en en ese sentido. Solamente afirmó que existía una relación entre una condición, SFC, y un retrovirus murino. Este artículo fue posteriormente comprobado como erróneo y fue retractado.

Mikovits:Fauci dirigió el encubrimiento. De hecho, todas las personas recibieron grandes cantidades, millones de dólares en financiamientos por Tony Fauci y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID). Estos investigadores han cometido fraude y hasta el día de hoy son financiados por NIAID”.

Hechos: No es claro de qué fraude habla Mikovits y a cuál encubrimiento se refiere. No hay evidencia de que Fauci esté relacionado con un encubrimiento o que alguien haya sido financiado por él o el instituto para algo similar. Nadie ha sido acusado por los alegatos de Mikovits.

Mikovits:En realidad todo comenzó cuando yo tenía 25 años y formé parte del equipo que aisló el VIH de saliva y sangre de pacientes franceses de donde el virólogo Luc Montagnier había aislado el virus originalmente. Fauci detiene la publicación del artículo por muchos meses mientras Robert Gallo escribe su propio artículo, y por supuesto hay patentes involucradas. Este retraso en la confirmación, ya se sabe, literalmente ocasionó la diseminación del virus y mató a millones de personas”.

Hechos: En el momento del descubrimiento del VIH, Mikovits era técnica en el laboratorio de Francis Ruscetti en el NCI y aún no había obtenido su título de doctorado. No hay evidencia alguna de que ella formara parte del equipo que aisló el virus por primera vez. Su primera publicación científica, en coautoría con Ruscetti, fue sobre el VIH y es de mayo de 1986. O sea, dos años después de que Science publicara cuatro artículos muy destacados, que asociaban el VIH (en su momento conocido como HTLV-III por el laboratorio de Gallo) con el SIDA. El primer artículo de Ruscetti sobre VIH apareció en agosto de 1985. No hay ninguna evidencia de que Fauci haya retrasado alguna publicación sobre el tema y/o que esto conllevara la muerte de millones de personas.

Entrevistador: Si activamos la vacunación obligatoria a nivel mundial, me imagino que estas personas ganarán cientos de billones de dólares por ellasMikovits: “Y matarán a millones, como ya lo han hecho con sus otras vacunas. Actualmente, en el esquema en contra virus ARN, no hay vacuna que funcione”.

Hechos: Las vacunas no han matado a millones de personas; han SALVADO millones de vidas. En el mercado hay muchísimas vacunas que funcionan contra virus ARN, incluyendo influenza, paperas, sarampión, rubeola, rabia, fiebre amarilla y ébola.

Entrevistador: “Entonces, debo preguntarle, ¿es usted antivacunas?Mikovits:¡Oh! Por supuesto que no. De hecho, la vacunación es una inmunoterapia, como el interferón alfa es inmunoterapia, entonces no soy antivacunas. Mi trabajo es desarrollar inmunoterapias. Eso son las vacunas”.

Hechos: En un video reciente, Mikovits usa una gorra que dice VAXXED II, secuela de una película que asocia la vacuna de las paperas, sarampión y rubeola con el autismo, una teoría totalmente desacreditada. También repite muchas de las afirmaciones de los líderes del movimiento antivacunas. En la presentación de PowerPoint que envió a Science, pide una moratoria inmediata para todas las vacunas.

Mikovits:¿Por qué cerrar las playas? Tienes secuencias en la tierra, en la arena. Tienes microbios sanadores en el océano en el agua de mar. Eso es una locura”.

Hechos:  No está claro a qué se refiere Mikovits con “secuencias” en la arena y en la tierra. No hay ninguna evidencia de que los “microbios sanadores” del océano curen a los pacientes con Covid-19.

El consenso en torno al cero valor científico de este "documental" es abrumador.

Adicional: La Dra. Kathleen Montgomery contesta a las afirmaciones de Mikovits

La doctora Kathleen Montgomery, es patóloga quirúrgica acreditada con un máster en epidemiologia y trabaja para el Centro Médico de la Universidad Vanderbilt (VUMC). En su cuenta de Facebook se tomó el trabajo de refutar algunas de las afirmaciones de Mikovits y nos autorizó a reproducir sus observaciones. Su lista es más extensa de lo que reproducimos, pero para evitar reiterar lo abordado por Science, nos centramos en otros aportes que corroboran lo ya dicho: Plandemic no se sostiene. 

Citamos entonces a Montgomery:

Las siguientes declaraciones corresponden a mi punto de vista profesional y no representan a ninguna institución. Soy médica patóloga certificada también en microbiología y medicina de laboratorio, con una maestría en epidemiología.

En los últimos días, varios amigos han compartido o posteado un video “documental” llamado “Plandemic”. En esta película, la desacreditada ex-investigadora Judy Mikovits comparte una narrativa sobre la pandemia actual que suena plausible. El problema es que casi todas sus declaraciones “científicas” son demostrablemente falsas. Sospecho que en este video hay muchas más afirmaciones falsas, estas son solo las que me impresionaron como médico con entrenamiento en epidemiología.

#1. 

Mikovits afirma que "No hay vacuna para ningún virus de ARN que funcione".  Incorrecto: polio, hepatitis A, sarampión, por nombrar algunos. Fuente.

#2.

Dice que el ébola no era capaz de infectar a los humanos hasta que fue diseñado para hacerlo en su laboratorio. Esto es falso. Aquí hay un artículo que describe un brote de ébola en 1976, mucho antes de que la Dra. Mikovits realizara su investigación.

#3.

Señala que los Estados Unidos estaban trabajando con Wuhan para estudiar los coronavirus hace años, como si fuera un momento de "¡aja, te atrapé!": Sí, por supuesto que se estaba haciendo esto. Wuhan es el laboratorio más cercano a un punto caliente (hotspot) de coronavirus y tiene sentido estudiar esta familia de virus donde ocurre naturalmente.

#4.

Afirma que este virus “no ocurriría naturalmente” y sugiere que fue creado a propósito en el laboratorio. El último estudio genómico sobre el virus, publicado en Nature, concluyó que "la evidencia muestra que el SARS-CoV-2 no es un virus manipulado a propósito".

#5.

Según Mikovits, los pulmones con EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) son idénticos a los pulmones COVID-19. Como patóloga, esto es ridículo: cualquier médico capacitado podría distinguir la EPOC del COVID-19, tanto clínica como histológicamente (a nivel de cambios en el tejido pulmonar). Adjunto un artículo que discute una descripción general de las herramientas para diagnosticar COVID19, uno sobre Tomografías computarizadas (TACs) y uno sobre histología.  

#6.

Al contrario de lo que ella dice, mis colegas médicos no están siendo presionados para poner COVID-19 en los certificados de defunción cuando no debería estar allí. Aquí está el documento real con instrucciones para llenar certificados de defunción de los CDC.

#7.

No hay evidencia que respalde la idea de que los médicos están diagnosticando incorrectamente COVID-19 debido a un incentivo financiero. Medicare (sistema de seguridad social federal de los Estados Unidos), en algunos casos agrupa los pagos para algunas condiciones médicas (por ejemplo, si tiene un ataque cardíaco, Medicare puede pagar XX por su tratamiento). Es posible que el hospital reciba un pago de $ 13,000 por su admisión a COVID-19, pero ¿sabe en qué se basa eso? Se basa en que el costo promedio de un ingreso hospitalario por una afección respiratoria es de $ 13,297. (No puedo publicar un estudio científico aquí, ya que este no es un hecho científico, pero este artículo describe el procedimiento en detalle.

#8.

Ella afirma que la hidroxicloroquina ha sido “ampliamente estudiada en esta familia de virus”. En realidad, este medicamento no se ha estudiado bien en coronavirus. Se ha estudiado en malaria, que no es causada por un virus. El único estudio que se realizó y que a las personas les gusta citar es un estudio in vitro (no en humanos), de SARS (no COVID-19) y sobre cloroquina no hidroxicloroquina. Y sí, se considera un medicamento esencial para el tratamiento de la malaria. 

Además, los datos sobre hidroxicloroquina son mucho más débiles de lo que originalmente se creía: el pequeño estudio que fue muy publicitado no fue un ensayo controlado aleatorio; los únicos pacientes que murieron fueron los que recibieron hidroxicloroquina (¡y estos fueron EXCLUIDOS DEL ANÁLISIS!). Esto es mala ciencia. Aun así, queremos investigar todos los tratamientos posibles, por lo que en este momento, sí se están realizando ensayos controlados con hidroxicloroquina

Mikovits insinúa que hay escasez de hidroxicloroquina debido a que se ha reducido la producción. En realidad, la escasez es resultado de un aumento en la demanda: las personas que toman este medicamento regularmente están pidiendo extensiones de sus recetas porque los médicos lo están usando para pacientes con COVID19.

Por último, las empresas privadas que eliminan información falsa de sus plataformas (Facebook, YouTube, etc.) no representan represión o promoción de propaganda. Están ayudando a promover la difusión de información científica sólida. Permitir que las mentiras circulen libremente junto con la verdad con la intención de llegar a personas que no podrán percibir la diferencia es peligroso.

Conclusión: Mikovits y Plandemic no ofrecen evidencia para apoyar sus afirmaciones

En palabras de Snopes: “Los reclamos especulativos de Mikovit asociando su investigación con ciencia de vacunas con la ira de la Big Pharmay el Deep State, y su arresto subsecuente, no están basados en ciencia o realidad. Si bien desde hace mucho tiempo ha perdido el respaldo de la comunidad científica, parece haber encontrado un nuevo hogar en el mundo conspirativo de la pseudociencia”.

Como dice The Guardian: por sí mismas, las afirmaciones de Mikovits no parecen plausibles, pero su calificación de “especialista” es una bendición para los anti-vacunas que por razones obvias no encuentran apoyo entre los investigadores médicos profesionales.

Entonces, ¿por qué la gente comparte este video de forma masiva?

Para empezar el audiovisual está bien producido, lo que le confiere un aire de “legitimidad” a quienes quieren creer lo que dice. Erin Gallagher (investigadora independiente que se especializa en el análisis en tiempo real de brotes de desinformación viral) lo explica muy bien: El documental está muy bien hecho con iluminación profesional, ángulos de cámara agradables, música dramática. “Parece legítimo. Tendemos a aceptar como un hecho cualquier cosa en formato documental, especialmente cuando se ve bien”.

En su estudio, Gallagher logró rastrear el origen de la popularidad del video en los grupos dedicados a difundir teorías de conspiración (como QAnon) y en agrupaciones de movimientos antivacunas que se dedicaron a compartirlo tanto como pudieron. ¡Vaya sorpresa!

El propio “director” se confiesa: “Sabíamos que la forma de presentarlo es conspirativa e impresionante. Desgraciadamente, en estas épocas, eso es lo que hay que hacer para capturar la atención de las personas”. Bonita excusa. El tipo es un descarado: “Tengo un profundo respeto y amor hacia los doctores, a pesar de que están enojados conmigo”.

Como bien lo indica Refinery29 otra razón por la que se dio la rápida difusión de la película en línea es la ansiedad muy extendida a causa de la pandemia y la necesidad general de respuestas. Es innegable que existe confusión e incertidumbre. Se insta a la gente a quedarse en casa, mientras que simultáneamente la Casa Blanca busca reabrir la economía. No es de extrañar, entonces, que incluso las personas que no están vinculadas a la extrema derecha o a otros grupos maliciosos estén compartiendo el video en línea.

"El peligro con películas como esta es que pueden tejer todas las corrientes dispares en una narrativa común, creando una coalición para la acción política y colectiva, incluso cuando las razones de ser de esta coalición no se comparten universalmente" le dijo David Broniatowski, profesor asociado del Instituto de Datos, Democracia y Política de George Washington University, a NBC News.

Por cierto, Vice sacó una pieza muy completa sobre “el plan” para viralizar el video. Renee DiRestra, la directora de investigación del Observatorio de Internet de Stanford, que estudia la difusión de la desinformación en línea, logró identificar a Zach Vorhies, un exempleado de Google  convertido en fanático de QAnon y comprometido activista antivacunas, como uno de los principales propulsores del video. 

Vice encontró un video de Vorhies donde buscando fondos para la campaña indicó: “Así que me estoy comunicando con usted hoy para que me ayude a hacer que Estados Unidos vuelva a ser grandioso con una pequeña contribución. Voy a usar el dinero para pagarme. Puedo generar todos los contenidos media. Sé cómo ejecutar una campaña. Nadie puede hacerlo tan bien como yo, que yo sepa. Así que eso es lo que vamos a hacer: la haremos famosa”.

Vaya que lo consiguió.

¿Por qué Facebook y YouTube han intentado eliminar el video de sus plataformas? 

Las empresas de redes sociales, como Facebook, YouTube y Vimeo, han eliminado el video de sus sitios web por difundir información falsa. Un portavoz de YouTube dijo que el video fue eliminado porque incluía "consejos de diagnóstico del COVID-19 no comprobados médicamente". Un representante de Facebook dijo lo mismo y agregó que: "Sugerir que usar una mascarilla pueda hacer que uno se enferme podría ocasionar daños, por lo que vamos a eliminar el video".

Algunos recursos adicionales sobre el tema (en inglés):

Los medios y artículos traducidos, citados y referenciados son: Science, Reuters, WBNS, The Guardian, The Guardian, Snopes, Refinery29, LA Times, NPR, PolitiFact, Washington Post, Respectful Insolence, Know Techie, Sciblogs, The Atlantic, Chequeado, ProPublica, MedPageToday y Vice.