Formalmente, como medio de comunicación, nacimos en mayo del 2018. De previo Delfino.cr operaba únicamente como una lista de correos. Antes de eso posts en Facebook. Antes de eso videos en Snapchat. Sí, con muñequitos. Ha sido un largo camino. Hoy la lista de correos (el “Reporte Delfino”) sigue siendo nuestro producto estrella pero hace rato que ofrecemos mucho más.

Faltan dos semanas para nuestro cumpleaños pero quise adelantarlo a efecto de que que el editorial de hoy nos diera un necesario “respiro” del COVID-19 y nos permita, mientras sobrellevamos esta crisis juntos, conocernos mejor. Hemos sido enfáticos en que siempre queremos que sepan quiénes les hablamos y desde dónde les hablamos.

Esta semana conversé rápidamente con Vilma Ibarra y me dijo una frase que de inmediato sumé a mi obra inédita: “Sabiduría de Vilma: lecciones de vida”. Me dijo: “Ser independiente tiene costo, pero ser libre no tiene precio”. Es así. Delfino.CR es independiente, sí, pero sobre todo, libre. No respondemos a ninguna presión externa. Tenemos absoluta libertad editorial y las decisiones de qué abordar y de cómo abordarlo las discutimos y tomamos en equipo.

Entonces, ¿quiénes somos? Repasemos la historia del proyecto para poder presentar a cada una de las personas que lo integran o que colaboran con él.

Mi nombre es Diego Delfino Machín. Soy hijo de inmigrantes que llegaron al país (propiamente a Turrialba) en busca de nuevas oportunidades (Uruguay en dictadura no lucía tan prometedor). Mi padre nos dejó botados en Costa Rica cuando yo tenía un año. Mamá tuvo que pasar un par de años duros a solas, sin familia, sin contactos, sin posibilidad de regresar a la madre patria. Conoció a un buen hombre, colombiano, a quien mis personas queridas conocen como Don Pedro. Así, con D mayúscula. Se casaron. Nos criaron juntos a mi hermana y a mí. Él tampoco tenía conocidos o contactos en Costa Rica así que nuestro núcleo siempre ha sido pequeño. Ella fue (es) educadora y el fue (es) ingeniero agrónomo. Mi hermana es bióloga. Vive fuera del país hace mucho tiempo.

Siempre quise ser periodista y ganarme la vida escribiendo. Me gradué del Instituto Turrialbeño de Educación Clodomiro Picado Twight. No logré alcanzar el corte de comunicación en la UCR. Fui un estudiante colegial disperso e inseguro: todo eso se reflejó en mis notas, que fueron mediocres. Quedé a 3 puntos de la nota de admisión así que entre a Ingeniería en Computación, donde tardaron un par de meses en dejarme claro que las matemáticas no serían mis aliadas a futuro. Así que me pasé a Derecho ahí mismo en la U. Terminé la carrera.

Decidí que no quería ser abogado. Trabajé 5 años en call centers. Durante ese tiempo cofundé un medio digital que se llamó 89decibeles (2003-2015) y que estaba dedicado a música y cultura alternativa. Dediqué año tras año de mi vida a ese proyecto. Inicié una maestría en periodismo con énfasis en política en la Universidad San Judas Tadeo. Froilán Escobar (estoy en eterna deuda con él) vio potencial en mí y me recomendó con Víctor Hurtado, editor de Áncora. Él me recomendó con Karina Salguero y ella confió en mí para el puesto de redactor que buscaba para la revista que estaba dirigiendo. Entre el 2008 y el 2013 trabajé para Grupo Nación en diferentes proyectos. Fue toda una escuela.

Desde siempre tuve la inquietud de hacer algo propio pero no tenía recursos para emprender. En segundo año de derecho empecé a trabajar como asistente legal y desde entonces he breteado como la inmensa mayoría de ustedes para salir mes a mes. Cuando quedé desempleado (Grupo Nación recortó como a 100 periodistas en aquella ocasión) conseguí empleo en una agencia de publicidad. Otra escuela... que no duró mucho. Acto seguido pedí trabajo en Facebook. Un muchacho muy bien intencionado se acercó con la propuesta de levantar un nuevo medio. Le entramos, pero nunca logramos desarrollar un modelo de negocio que lo hiciera viable y sostenible. Fue otra escuela. Varia gente se nos acercó con la idea de “financiar” pero rápidamente fue para mí evidente que buscaban “algo más”. Y eso para mí es siempre no-negociable. Cualquier proyecto que yo lidere debe tener garantizada su independencia editorial.

Llegué a pensar que no habría opción viable. Uno de mis mejores amigos (Carlos Bonilla) me dijo “ponete una página a tu nombre mae, ya es hora”. Otro de mis mejores amigos (Adrián Pauly) la programó y me la regaló. Esa fue la primera versión de Delfino.CR. Para ese entonces yo tenía algunos meses resumiendo y comentando las noticias día a día en Facebook con humor y sátira. El servicio había probado tener una audiencia que lo apreciaba. La pregunta era cómo migrar eso a una plataforma que fuera sostenible.

La incubadora y aceleradora Caricaco me dio el primer empujón para intentarlo. Así nació “Las noticias de ayer, hoy”, que fue el origen de lo que hoy conocemos como “El Reporte Delfino”. Cada mañana los suscriptores recibían las noticias “curadas, sufridas y comentadas” por mí. La respuesta inicial nos llenó de entusiasmo. Un grupo de gente seguía mis aportes en Facebook y quiso darle su respaldo al proyecto.

Aquellos primeros meses fueron complicados. Nos cayó El Cementazo encima y un grupo de personas afectadas por los hechos en cuestión confiaron en mí y se acercaron, facilitándome acceso a información que poco a poco permitió “pintar el mapa” un poco mejor. Esa trama duró algunos meses que siempre pensé recordaría como los más complicados de mi vida (hasta que llegó COVID-19). Buscando hacer el proyecto sostenible lanzamos el servicio D+ en diciembre del 2017. Un buen grupo de gente se suscribió. La verdad, lo hicieron por ayudar. En ese momento no ofrecíamos todo lo que ofrecemos ahora.

Durante El Cementazo empecé a seguir el trabajo del periodista Luis Manuel Madrigal Mena, que me pareció notable. A inicios del 2018 hablamos de que le ofreciera servicios profesionales a Delfino.CR para dar un resumen del acontecer legislativo. Por ahí de marzo inició una prueba de tres meses que se convirtió en nuestra primera contratación ya como periodista de planilla. Luis es egresado del Liceo de Costa Rica, estudió 1 año de geología en la UCR y cursa actualmente el último de periodismo en la Latina. No hace falta que yo lo diga, la mayoría de ustedes lo sabe: Luis Manuel es una especie de niño prodigio, el asesor legislativo soñado, un tipo con un intelecto excepcional y por ello piedra angular del éxito de nuestro proyecto.

En aquel momento también “entró” Trilce. A Trilce Villalobos Mora la conocí en 2016. Nos presentó Jaime Ordóñez, quien nos buscó a ambos para formar parte de un proyecto de opinión en un periódico de circulación nacional que él lideraba. Eso no llegó a cuajar (Trilce y yo estábamos copados con nuestros proyectos) pero ella y yo nos hicimos amigos de inmediato. Yo quedé muy impresionado con su trabajo desde su blog Democracia Salvaje (tremendo ejemplo de periodismo ciudadano) y desde entonces soñé con algún día poder hacer algo juntos. Cuando Delfino.CR arrancó ya ella tenía un trabajo formal con Radio Universidad así que no podía contratarla. Pero sí podía sumarla por servicios profesionales para que nos ofreciera 1 vez por semana una entrevista a fondo. Esa sección se llamó “Lo Personal es lo Político” y duró poco más de un año. Nos dimos cuenta que nuestros suscriptores no estaban sacándole provecho a la sección. Pero queríamos seguir contando con los servicios de Tril. Así que fundamos el “Reporte Internacional” y desde hace unos 6-7 meses ella a estado a cargo de ese proyecto.

Aunque quisiéramos, Trilce no forma parte formal de nuestra redacción. Es una isla independiente que lidera su propio proyecto dedicado en exclusivo a la cobertura internacional. Ese canal existe como una apuesta de Delfino.CR para hacer más atractiva la suscripción a D+. Estamos muy contentos con el trabajo que ella ha hecho. Trilce salió del Colegio Técnico Profesional en Educación Comercial y de Servicios. Tiene un bachillerato en periodismo de la San Judas, una licenciatura en comunicación y mercadeo de la Latina y actualmente cursa una maestría en comunicación y desarrollo en la UCR.

También durante El Cementazo conocí a Sebastián May Grosser, quien mostró interés en el trabajo que yo estaba haciendo. Ya para ese entonces nuestro sitio tenía habilitada un canal de opinión que permitía a los lectores enviar artículos. Sebastián se ofreció a ayudarme porque yo no daba abasto con la cantidad de trabajo. Durante varios meses metió mano “behind the scenes” de forma voluntaria para ayudarme a que las cosas caminaran. Le contratamos formalmente poco después de que entró Luis.

Sebas (o May, como él prefiere que lo llamen) es el “mae de los números”. Es quien revisa todo lo que tenga que ver con data. A Sebas le toca hacer de todo, contestar correos de soporte, montar los reportes (que ahora son varios) cada día y por supuesto ayudar en la cobertura de noticias nacionales. Ha hecho gran mancuerna con Luis Manuel, por eso ambos conducen el podcast Curul en Llamas que tanto les ha gustado a ustedes. Si bien Luis es nuestro periodista legislativo también pasa pendiente del acontecer nacional para redactar las noticias de última hora junto con Sebas. May se graduó del Colegio Calasanz, egresó de psicología en la UCR y actualmente cursa el tercer año de Ciencias Políticas en la misma institución. May es “el pipi” del grupo. Lo molestamos por eso y lo toma siempre con humor. Como imaginarán, para sobrellevar todo lo que sobrellevamos el humor es constante en nuestra redacción.

La redacción se completó con Andrea Mora, que entró a finales del 2018. A Andrea la conocí porque cuando estuve en el proyecto anterior me mandó una crónica muy dolorosa que contaba la historia de una mujer trans costarricense que fue abusada en España. Ubiqué en ella un talento y una sensibilidad particular. Mucho tiempo después, cuando abrimos la plaza, llegó su curriculum. Desde que la entrevisté tuve claro que era la ficha que necesitábamos. Andrea cubre nacionales y es la que se encarga también de hacer las llamadas y entrevistas necesarias para que las cosas caminen. Nos ayuda también con mercadeo y publicidad y está a cargo del Súper Reporte de buenas noticias que reciben los suscriptores D+ los lunes.

Andrea se graduó del Colegio Santa María de Guadalupe (Santo Domingo de Heredia). Sacó ciencias política en la UCR, periodismo en la San Judas y Dirección Comercial y Marketing en la ENAE Business School. Como todos los integrantes del equipo es apasionada del control político, la rendición de cuentas, la participación ciudadana y la transformación y el progreso de la sociedad por medio de la institucionalidad.

May, Luis, Andre y yo conformamos “la redacción” y nos encargamos de la cobertura nacional. Sí, somos 4.
Una vez más, procurando hacer más atractiva la suscripción D+ (pues nuestro modelo de negocios apuesta por la sostenibilidad a partir de las suscripciones) decidimos iniciar un reporte deportivo. No crean: para mí no fue sencillo, no había sido una meta del proyecto en ningún momento, pero consideramos que podría ayudarnos a gestionar recursos frescos. Revisamos más de 100 hojas de vida y pedimos pruebas a muchísimas personas. Uno de nuestros finalistas fue Luis Diego Sánchez, quien terminó quedándose con el puesto y quien lidera el proyecto La Jornada desde hace unos 6 meses. Naturalmente a razón de la pandemia los deportes han quedado en pausa así que actualmente nos echa una mano en la redacción.

Luigi se graduó del Colegio Claretiano, llevó un año de inglés en la UCR y sacó el bachillerato en periodismo en la Latina. Es un apasionado de los deportes y ha procurado hacer una cobertura “alternativa” del acontecer deportivo nacional e internacional desde su reporte, que sigue, precisamente, la filosofía de nuestro proyecto. Ya saben: diferenciarse de lo que entendemos por periodismo tradicional.

Estas personas aludidas hoy son las que producen el contenido que ustedes reciben día a día. Somos una redacción diminuta y naturalmente nos gustaría crecer, pero por ahora más bien estamos haciendo un esfuerzo para seguir adelante en medio de la crisis que a todos nos golpea. Por ese motivo, si está a su alcance, no dude en suscribirse a D+. Y si quiere llegar a cientos de miles de costarricenses con su marca pues no dude en escribirle a andrea@delfino.cr para que le envíe nuestro media kit. Esperamos cumplir muchos años más informándoles lo mejor que podamos, para cada uno de nosotros este proyecto es, de verdad, un sueño hecho realidad. Salud.